INVESTIGADOR RECREINO EN CHINA
El capital del conocimiento
Un joven investigador recreino expuso, en China, las investigaciones sobre gramíneas que lleva adelante en el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral. El equipo del Laboratorio de Genética Evolutiva del Desarrollo del IAL se encuentra enfocado en estudiar el maíz, arroz, avena, trigo y centeno.
Redacción El Santafesino
21/12/2016

El equipo del Laboratorio de Genética Evolutiva del Desarrollo del IAL se encuentra enfocado en estudiar la familia de las gramíneas; donde maíz, arroz, avena, trigo y centeno aparecen como miembros destacados.
Fuente: Gentileza IAL

Leandro Lucero eligió la biología para desarrollar su vocación científica. Este año presentó sus recientes investigaciones en el 37º Simposio organizado por la revista New Phytologist en Beijing.

El sistema público de educación formó al joven investigador que transitó por el nivel primario y secundario en su Recreo natal. Más tarde, obtuvo el título de Licenciado en Biodiversidad (Facultad de Humanidades y Ciencias - UNL) y se graduó como Doctor en Ciencias Biológicas (Facultad de Ciencias Agrarias - UNL). Actualmente, se desempeña como investigador asistente en el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL), dependiente de la UNL y del CONICET. Además, es docente de la cátedra Evolución en la Facultad de Humanidades y Ciencias (UNL).

“Dentro de las carreras científicas, los niveles de complejidad de la biología son diferentes a otras disciplinas (química o física) ya que los organismos biológicos le agregan, en cada etapa, un nivel de complejidad que no es solamente la suma de sus partes. Entonces, tratar de entender cómo se llegó a esa complejidad siempre es un desafío intelectual más interesante”, refiere Lucero respecto a su motivación profesional.

Durante el posdoctorado, comenzó a trabajar “con genes que tienen que ver con el desarrollo de algunas estructuras florales de una planta modelo: Arabidopsis thaliana. Se trata de la planta más estudiada del planeta porque es fácil de cultivar en una cámara, tiene un ciclo de vida corto, se conoce todo su genoma y, además, fue la primera planta que se pudo transformar genéticamente. Esto es, para entender la función de un gen en una planta necesitamos poder transformar genéticamente esa planta y ver qué pasa cuando modificamos ese gen”. Si bien no tiene valor comercial, los descubrimientos en Arabidopsis se pueden trasladar a otras plantas de valor agronómico; sobre todo teniendo en cuenta que pertenece a la amplia familia de las brasicáceas, donde se incluye la mostaza y el aceite de canola, que revisten mayor relevancia económica.

Ahora, el equipo del Laboratorio de Genética Evolutiva del Desarrollo del IAL se encuentra enfocado en estudiar la familia de las gramíneas; donde maíz, arroz, avena, trigo y centeno aparecen como miembros destacados. Concretamente, investigan “genes que tienen que ver con el desarrollo de las estructuras reproductivas de las gramíneas y que tienen un impacto directo en el llenado del grano y, por ende, en la productividad”.

El investigador reconoce el elevado nivel académico que ostenta la capital provincial y advierte que también “se está haciendo fuerte en ciencia y tecnología. En el Polo Científico Tecnológico se desarrollan investigaciones, productos y patentes de reconocimiento internacional”.

Experiencia china

El 37º Simposio New Phytologist en Beijing (China) versó sobre “Evolución del Desarrollo de Plantas”. La editorial aprobó la presentación de la ponencia “Un modelo mecanicista del desarrollo de filamento del estambre que pueden contribuir a la evolución del sistema de apareamiento en brasicáceas”, que se desarrolló el 18 de mayo.

“Fue una experiencia enriquecedora, por la oportunidad de presentarse en un simposio tan importante y por haber conocido un país que es tan diferente culturalmente a todo nuestro continente”, resumió el investigador.




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