CONSTRUCCIÓN
Viviendas argentinas podrán acceder a datos de eficiencia energética
Al igual que los electrodomésticos, los hogares también podrán exhibir información sobre su consumo energético -determinado por las condiciones edilicias-. Especialistas del INTI están participando de una experiencia piloto en Santa Fe.
Redacción El Santafesino
21/03/2017

Según estimaciones del Ministerio de Energía y Minería de la Nación, la climatización representa entre un 40 y un 55 por ciento del consumo total de los inmuebles.
Fuente: INTImedios

A la hora de comprar o alquilar un inmueble un dato decisivo es conocer cuánta energía se requiere para su funcionamiento, cálculo que depende de las condiciones de su construcción e instalaciones. Con el objetivo de avanzar en la implementación de una etiqueta sobre eficiencia energética en viviendas argentinas, como se utiliza en varios países de la comunidad Europea, se está llevando adelante una primera experiencia piloto en 500 hogares de la ciudad de Rosario.

“En cada una de las viviendas registramos principalmente cuestiones edilicias tales como, espesores de paredes, materiales de construcción empleados, orientación de las aberturas y además se registra el equipamiento activo, tales como estufas o equipos de aire acondicionado”, explica Tomás Bernacchia del Centro de Construcciones del INTI. La información recabada se vuelca en un programa que permite simular la cantidad de energía por metro cuadrado que necesita el inmueble para satisfacer necesidades de calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria e iluminación. Además cuantifica el aporte de energías renovables no convencionales, en caso de contar con instalaciones para tal fin.

Un aspecto central es determinar las condiciones de aislación térmica, es decir la “cáscara” que delimita el espacio interior del exterior del edificio -conformada principalmente por techos, muros y ventanas-. “Si una casa está abrigada, es decir que cuenta con un nivel de aislación térmica adecuado, perderá menos calor y eso se relaciona directamente con la eficiencia energética de la vivienda”, resume Bernacchia.

“Lo que no va a cuantificar la etiqueta es el gasto del equipamiento que agregue el usuario, ya sea que utilice gas o electricidad para funcionar. El resultado de la etiqueta es la demanda específica de energía primaria, en kWh/m2 año. La etiqueta expresa la cantidad de energía que se utiliza desde la fuente primaria, de donde se realiza la extracción de recursos naturales para la generación de la misma, que a través de procesos de trasformación, y transporte finalmente llega a nuestros hogares” expresa Bárbara Brea de INTI, que también forma parte del equipo de trabajo junto con Inés Dolmann y Vicente Volantino del INTI, otros representantes del Instituto, la Secretaría de Estado de Energía de Santa Fe, la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Ministerio de Energía y Minería de la Nación.

Los resultados de esta primera experiencia permitirán determinar un Índice de Prestaciones Energéticas (IPE), que se utilizará como parámetro para el etiquetado. En paralelo el INTI está trabajando, junto al Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), en la redacción de una normativa nacional y también tanto en la confección de manuales como en la capacitación a profesionales en la temática.

Este trabajo se alinea con las acciones que lleva adelante el INTI en el tema de eficiencia energética, Institución que este año celebra su 60º aniversario. Su implementación permitirá no sólo generar conciencia sobre la importancia de la aislación térmica a la hora de construir, sino también brindará mayor información al ciudadano para conocer cuánto repercute en su economía diaria.




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