NUEVA PLANTA DE DESARROLLO FÁRMACO-TÉCNICO
El LIF aumenta su capacidad para producir comprimidos
La Planta de Desarrollo Fármaco-Técnico permitirá desarrollar especialidades medicinales para el tratamiento de la tuberculosis, pudiendo convertirse a futuro en el potencial productor público de estos medicamentos para su distribución en todo el país.
Redacción El Santafesino
27/03/2018

El gobernador Lifschitz presidió la inauguración de la Planta de Desarrollo Fármaco-Técnico del Laboratorio Industrial Farmacéutico.
Fuente: Prensa Gobernación

En la ciudad de Santa Fe se inauguró la Planta de Desarrollo Fármaco-Técnico del Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF), una obra que demandó una inversión de $25.000.000 del Estado provincial.

Esta planta permitirá desarrollar especialidades medicinales para el tratamiento de la tuberculosis, pudiendo convertirse a futuro en el potencial productor público de estos medicamentos para su distribución en todo el país. Asimismo, permitirá incrementar la capacidad de producción actual de comprimidos en un 50%.

El Laboratorio Industrial Farmacéutico de la provincia de Santa Fe trabaja desde hace más de 70 años en la producción de medicamentos públicos con el objetivo de garantizar el acceso de toda la población. En 2008, con la habilitación nacional de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), el LIF se convirtió en uno de los primeros laboratorios de producción pública en proveer unidades farmacológicas al Programa Remediar, con alcance nacional.

Planta de Desarrollo Fármaco-Técnico

En 2013 se conformó un consorcio asociativo público-público entre el LIF y la UNL para ejecutar este proyecto, financiado por el gobierno de la provincia de Santa Fe, que aportó $ 25.000.000, y por el Fondo Argentino Sectorial (Fonarsec), perteneciente al Ministerio de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación, que aportó $20.000.000.

La obra edilicia consta de unos 700 metros cuadrados y demandó una inversión de $37.000.000, mientras que el resto se utilizó en la adquisición de equipamiento para producción y control de calidad.

La planta inaugurada permitirá desarrollar especialidades medicinales para el tratamiento de la tuberculosis, pudiendo convertir al LIF en el potencial productor público de estos medicamentos para su distribución en todo el país. Asimismo, la planta podrá incrementar la capacidad de producción actual de comprimidos en un 50%.

El alto costo de los medicamentos

El gobernador Miguel Lifschitz presidió la inauguración de la Planta de Desarrollo Fármaco-Técnico y afirmó que “hay pocos laboratorios públicos en la Argentina" y que "los medicamentos siempre han sido un negocio privado; lo saben muy bien los que están en el área de la salud”.

“El problema de los medicamentos como negocio es el altísimo costo. Dentro de los presupuestos de salud, después de los recursos humanos y del gasto en el personal, están los medicamentos como gran sector de inversión en los presupuestos públicos y también privados”.

Y agregó que es primordial "que los medicamentos que se necesitan estén para los grupos numerosos, para grupos reducidos o para enfermedades muy específicas para los cuales no hay un negocio atrás para fabricarlos. Por eso es tan necesaria la presencia del sector público o del Estado para fabricar medicamentos y garantizar el derecho integral a la salud”.

El gobernador dijo que “Santa Fe es parte de un modelo de salud, de un plan de desarrollo de la salud pública, de garantía de derechos y de prestación de servicios. Santa Fe hoy puede mostrar un modelo distinto al resto de las provincias y al que se propone nacionalmente. Es un modelo que funciona hace años y avanza con nueva infraestructura, mejorando la calidad de la atención médica y armonizando la red de salud para garantizar el acceso igualitario”.

“En este modelo, la producción de medicamentos es un eslabón fundamental y estratégico no solamente para proveer medicamentos al sistema de salud de la provincia de Santa Fe, sino que también al sistema nacional, marcando una pauta en costo y calidad”, concluyó Lifschitz.