LA COMADREJA DE LA ERA DE HIELO
Descubren el cráneo de un marsupial fósil en San Pedro
El equipo del Museo de San Pedro descubrió el cráneo de una pequeña comadreja extinta que habitó la región pampeana cuando el clima era mucho más frío y seco. Podría tratarse de una nueva especie.
Redacción El Santafesino
27/09/2018

Pese a que el tamaño de su cabeza mide solo 21 milímetros, se conservó su dentición casi completa.
Fuente: Agencia CTyS-UNLaM

El director del Museo de San Pedro José Luis Aguilar comentó que “esta comadrejita vivió durante el período lujanense, que se extendió entre los 10 mil y los 140 mil años de antigüedad, y encontramos este ejemplar encontramos aquí, en Buenos Aires, porque hubo diferentes pulsos glaciales durante el lujanese, con climas mucho más fríos y más secos, en los que estos animales que habitan actualmente en bosques de la zona de la precordillera se expandieron hasta la región pampeana”.

“La dentadura de este cráneo de apenas 21 milímetros se encuentra prácticamente completa de su lado derecho, por lo que se pueden observar todas las piezas dentales características de este tipo de animales carnívoros, con cúspides bien marcadas, y con molares adaptados para procesar a sus presas”, indicó Aguilar, quien encontró dicho fósil junto al doctor Julio Simonini, ambos miembros del Museo de San Pedro.

El estudio de este nuevo fósil estará a cargo de la investigadora Analía Forasiepi del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales de Mendoza (IANIGLA-CONICET) y el investigador Francisco Goin del Museo de Ciencias Naturales de La Plata.

El ejemplar fue descubierto a pocos kilómetros de casco urbano de San Pedro por el doctor Julio Simonini y el director Aguilar. En principio, se estima que el cráneo pertenece al género Lestodelphys, de cuyo grupo aun existe una comadreja en la Patagonia.

“Lo importante de este hallazgo es que nos permitirá conocer más sobre la fauna de pequeños mamíferos que convivió con los perezosos gigantes, los mastodontes, los tigres dientes de sable y los armadillos, entre otros megamamíferos que se extinguieron hace aproximadamente 10 mil años”, valoró el director del Museo de San Pedro.

El planeta Tierra atravesó diversos pulsos de frío y eras glaciares en las que los animales tuvieron que adaptarse o trasladarse de un sitio a otro para sobrevivir. Dicha historia es relatada de alguna forma en la película la Era de Hielo. Respecto a ello, el director José Luis Aguilar indicó que esta comadreja cuyo cráneo medía 21 milímetros podría considerarse como un símil de Buck, el marsupial que aparece en la tercera película de la zaga.

Aguilar recuerda la trama de dicho film y relató que “en la tercera película, los mamíferos hacen como una regresión al caer en una especie de trampa de hielo y aparecen en un momento en el que hay dinosaurios carnívoros muy grandes, y esa, de alguna manera, fue también la historia entre los mamíferos y los dinosaurios”.

“Los primeros mamíferos convivieron con los dinosaurios y eran similares a ratones muy pequeños, pero no podían evolucionar porque tenían la presión de los grandes carnívoros que los comían”, contó Aguilar. Y continuó: “Pero cuando el meteorito sacó de escena a los dinosaurios, hace 65 millones de años, los mamíferos empezaron a cobrar formas y tamaños más grandes hasta dominar el Planeta”.

“Así, en la película, vemos que el mastodonte, el tigre y el perezoso caen como en una trampa de hielo y aparecen en una selva donde hay un dinosaurio muy malo y una comadreja que combate a este dinosaurio; la comadreja es como su enemigo eterno y es lo que pasó en la historia evolutiva real en esta lucha de los mamíferos por zafar de los dinosaurios y seguir evolucionando”, describió Aguilar.

Dicha comadreja de la película está representada con un parche en el ojo y un cuchillo de hueso para combatir a este dinosaurio. Y en el registro fósil de San Pedro (donde obviamente no hay dinosaurios) quedan pruebas de que los marsupiales han aprovechado alguna era de hielo para expandirse hasta Buenos Aires.



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El ejemplar fue descubierto a pocos kilómetros de casco urbano de San Pedro por el doctor Julio Simonini y el director del Museo, José Aguilar.
Fuente: Agencia CTyS-UNLaM