El Santafesino
Cultura
LOS ADOLESCENTES Y SU CRECIMIENTO
Un estudio confirma la importancia de la educación sexual desde temprana edad

Una encuesta sobre 153 casos, revela que los adolescentes de Progreso están desinformados acerca de la transformación corporal que están sufriendo, que algunos de ellos viven estos cambios con cierta incomodidad o malestar, que los miedos y dudas sobre de la irrupción de la sexualidad son importantes y que en la relación con sus padres hay cosas que les molestan. No obstante son los padres los elegidos a la hora de pedir ayuda.

21/01/2004

Leer más sobre
jóvenes
Progreso
sexualidad
pubertad
familia



Una encuesta realizada a 153 jóvenes con una edad media de 13 años, pertenecientes a varios establecimientos educativos de Progreso, reveló que el 85 % de ellos se sintieron distintos a las etapas anteriores y de éstos el 69 % respondió sentirse bien con los cambios experimentados, el 27 % manifestó incomodidad ante los mismos, y el 4 % restante no respondió. Al iniciarse los cambios hormonales que enmarcan la pubertad, los cambios físicos que acompañan a la maduración sexual transforman al niño en un adolescente más grande y fuerte. Hasta ese momento el niño se maneja con seguridad de sí mismo y está perfectamente adaptado a su familia, escuela y juegos infantiles, pero a partir de ahora no será igual. A pesar de la abundancia de situaciones vinculadas al sexo en los medios de comunicación y del interés de todos los que participan en la educación de los jóvenes, es evidente que el mensaje transmitido no brinda la información suficiente ya que los jóvenes demuestran tener grandes vacíos de conocimientos básicos referentes a su sexualidad, realidad que se hace evidente al comprobar que el 73 % de estos chicos desconoce el motivo fundamental de los cambios que experimenta, menos de la mitad de ellos conoce completamente la anatomía de su aparato reproductor y la forma en la cual se producen los nacimientos de los bebés.

Al preguntárseles a los mismos chicos, sobre quienes ellos preferían como instructores del tema, la gran mayoría respondió: a sus propios padres. La mujer prefiere a la madre mientras que el varón al padre. En segundo lugar prefieren que un profesional les brinde la información, como el caso de un Médico, y luego a algún amigo. Llamó la atención que la posibilidad de la instrucción por parte de un Maestro o Sacerdote, fue la opción menos elegida.

Conocer chicos del sexo opuesto y tratar con ellos es una de las experiencias que todo adolescente necesita realizar pero se siente invadido por temores y dudas que resulta importante conocer para poder disipar.

Con respecto a esto se interrogó al grupo acerca de la existencia de miedos, obteniendo que el 57 % de los integrantes del grupo tenían algún miedo, el 29 % respondió no tener miedos, y un 14 % no respondió. Del análisis de las respuestas emitidas por el 57 % de los que afirmaron la existencia de algún miedo surge: “el 19 % está representado por el temor al embarazo”; “quedar embarazada las niñas” y “dejar embarazada a una niña” por parte de los varones fueron las respuestas más frecuentes. El miedo al acto sexual representó el 6 %, ya sea al acto en si o a la “primera vez” y otro 6 % reconoció su miedo a adquirir alguna enfermedad de transmisión sexual, especialmente el SIDA.

Llamó la atención que un 9 % de los jóvenes (todos de sexo femenino) manifestaron su temor a padecer algún abuso sexual, con respuestas como, “que el novio no la respete” o “que le ocurran cosas contra su voluntad”. Pero también los jóvenes tienen otros miedos, a las enfermedades y la muerte, referidos como el temor “a morir joven” o “a contraer cualquier enfermedad”, a situaciones relacionadas con la amistad, con los cambios propios de la edad y con Ia escuela representando un 20 % y finalmente, los miedos a cuestiones generales como la “oscuridad”, el “silencio” o la “infelicidad” sumaron el 40 % restante.

La rapidez con que se producen los cambios los sorprende y no les da tiempo para argumentar lo que les está ocurriendo, generándose así un gran cúmulo de dudas, lo cual resultó interesante investigar. A la pregunta de “si tenían alguna duda”, respondieron que sí solamente un 35 % de los jóvenes, un 10 % respondió no tener “ninguna” duda, y el 55 % restante no respondió. El 35 % de los jóvenes describieron 78 situaciones que les generaban dudas correspondiendo el 35 % al embarazo, y de esto “como cuidarse para no quedar embarazada” es la más frecuente, el 38 % al acto sexual, referidas a “como es la primera vez” o “como se hace”, un 15 % a las enfermedades de transmisión sexual y el 12 % restante a situaciones y hechos generales propios de la edad.

Educación sexual

La edad entre los 10 y 14 años es muy importante, no solo por los cambios que experimenta el cuerpo, sino también por la adquisición de la capacidad de procrear y la posibilidad de iniciar relaciones sexuales. Es evidente que la mayoría de los jóvenes no recibió suficiente información para entender lo que les está pasando. Si el adolescente no es responsable sexualmente, es probable que tampoco sea responsable de los estudios, de sus opiniones, de sus conflictos con los demás. Adquirir responsabilidades requiere un lento y adecuado aprendizaje. La “educación sexual” es parte de otras educaciones inculcadas desde la niñez. La actitud correcta sería preparar al adolescente desde el vamos para que pueda decidir por sí mismo, brindarle seguridad, apoyo y toda la información adecuada en el momento adecuado.

Dr. Lamberto Caliani-Médico de Progreso.



COMENTARIOS DE LECTORES
Haga click  para publicar sus comentarios en este espacio (es necesario estar registrado como usuario).

Comentarios de lectores
Lea los comentarios de los lectores acerca de este artículo

Artículos relacionados
Relación con los padres
Utilidades

Inicio | Agenda | Cultura | Economía | La Región | Opinión | Política | Sociedad | Vida
Colaboradores | Publicidad | Contáctenos

Copyright©2000 - 2006 El Santafesino - Santa Fe, Argentina.