HERPETOLOGÍA
Ñacaniná, la reina del agua que habita en Santa Fe
Esta gran serpiente acuática es parte de la fauna de la región. Una especialista de la UNL cuenta sus características y qué recaudos hay que tomar si se la encuentra.
Redacción El Santafesino
12/09/2016

La Ñacaniná es de color pardo amarillento a marrón claro, con manchas oscuras irregulares que se extienden hacia los costados.
Fuente: Universidad Nacional del Litoral

Circuló en las redes sociales un video sobre el hallazgo de una serpiente de gran tamaño en la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Se trata de la Ñacaniná, una serpiente acuática que es parte de la fauna de la zona.

Ya su nombre en latín lo dice todo: Hydrodynastes gigas significa Reina del agua, y habita los humedales que rodean la ciudad de Santa Fe. La Ñacaniná, tal como la llamaban los guaraníes, es una de las serpientes más grandes que habitan la región. Puede llegar a medir hasta 3 metros y aunque es acuática también frecuenta ambientes terrestres. “Vive en la Reserva Ecológica de la UNL y en épocas de inundaciones es más frecuente encontrarla en zonas periurbanas, como la costanera de Santa Fe”, destacó Vanesa Arzamendia, del Laboratorio de Herpetología del Instituto Nacional de Limnología (INALI-UNL-CONICET).

Según la especialista, es un animal inofensivo si no se la molesta: “Es una serpiente que debemos dejar tranquila. En el predio UNL y la reserva hay ejemplares que vemos desde hace varios años, viven en los humedales de la región y brindan grandes beneficios”, añadió.

La Ñacaniná, muy estudiada por el equipo de investigación del INALI, es de color pardo amarillento a marrón claro, con manchas oscuras irregulares que se extienden hacia los costados, es ovípara, que pone entre 10 y 36 huevos. Se la encuentra todo el año, con mayor frecuencia en la primavera y el verano. También es uno de los grandes predadores del río Paraná, ya que se alimenta de otras serpientes, lagartos, anfibios y peces. “También come roedores, por lo cual limita la proliferación de estos animales portadores de enfermedades”, continuó.

Arzamendia afirmó que no es una serpiente venenosa, aunque posee comportamientos agresivos que hacen pensar que lo es. “Lo recomendable es no acercarse, tampoco matarla, porque la mayoría de los accidentes con ofidios se producen cuando la gente intenta manipularlas”, aconsejó.

Por otro lado, afirmó que la serpiente que muestra el video está acostumbrada a la presencia del hombre y no se conoce que haya causado inconvenientes. “Presentan una alta interacción con el hombre, y por sus requerimientos de mantener su temperatura corporal, toma sol en lugares muy concurridos por los habitantes de Santa Fe, por eso debemos aprender a convivir con ellos y conocerlos. No debemos asustarnos cuando aparecen, porque también habitan la región. No hay que eliminar las serpientes, porque cumplen una función y generalmente no nos agredirán si no las molestamos”, manifestó.

En el INALI los investigadores estudian aspectos como la distribución identificando lugares con serpientes venenosas y contar así con sueros antiofídicos para cada especie. También analizan la alimentación y la reproducción. “Estos trabajos nos sirven para conocer la actividad de los ofidios, qué presencia tienen en cada lugar. Debemos aprender a conocer nuestra fauna para conservar los ambientes, no darle la espalda al río. Cuando conozcamos lo que tenemos, se podrán evitar accidentes”, finalizó.




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