ANÁLISIS
La economía al servicio del hombre
Estamos ante una ciencia social, y como tal debe responder a las necesidades sociales. En la sociedad es importante el conjunto, siempre que alcance a cada uno de sus agentes.
Por Pablo Gattolín
Redacción
21/01/2004

La economía como ciencia no ha logrado trascender con éxito desde lo teórico a la práctica, dejando al día de hoy una deuda impagable con los habitantes del planeta.
Fuente: www.hri.org

La economía es una ciencia tremendamente rica, muy importante y, para algunos como yo, interesante y apasionante.

Nos ha dado una gran cantidad de teorías, de explicaciones a fenómenos sociales y hasta algunas predicciones. Partidos políticos surgen y crecen dando marco a la vida de muchas personas por el simple convencimiento sobre determinadas líneas de pensamiento económico.

Sin embargo la economía como ciencia no ha logrado trascender con éxito desde lo teórico a la práctica, dejando al día de hoy una deuda impagable con los habitantes del planeta.

La ciencia de la escasez

Una de las acepciones del diccionario a la palabra economía indica "escasez o miseria". Es que de eso se trata, de administrar recursos escasos para satisfacer las necesidades humanas, cada vez más diversificadas y exigentes.

Sin esta "miseria" no existirían los economistas y por supuesto que estaríamos mucho mejor (usted decida si es por el desconocimiento de la escasez o por la ausencia de economistas) pues no existiría dilema en cómo distribuir los bienes entre las personas, no habría pobres.

Hoy en día no escuchamos que algunos son pobres por no tener acceso al aire, es que el aire abunda (por ahora) y por lo tanto no es un problema económico. El agua en muchos lugares del mundo es ya hoy un problema económico, pues sólo quienes tienen poder adquisitivo acceden a ella, los pobres no tienen agua.

En nuestro medio por suerte este bien aún abunda. El ejemplo más claro de bien económico es la comida o la vestimenta básica, el pobre no come ni se viste. Los servicios y demás bienes sólo cuentan para aumentar la desigualdad.

La gran deuda con la sociedad es justamente no haber formado nunca una doctrina económica al servicio de los participantes de la sociedad: ni el mercado ha asignado libremente a cada uno lo que corresponde ni la economía dirigida lo ha hecho con acierto. Los dos extremos y sus escalas de grises son teorías muy estudiadas y demostradas, pero en la práctica han dejado miseria, pobreza y millones de personas injustamente sacrificadas al servicio del modelo económico de turno, distribuyendo riqueza y pobreza entre los de aquí y los de allá, entre presente y futuro, o entre los que ya tenían y los que nunca tuvieron y ya no podrán tener.

Probablemente la participación ineludible del hombre, con su ambición, ha hecho fracasar las mejores teorías. No olvidando que las recetas no son las mismas en cada país, pues la sociedad y su cultura son variables fundamentales a tener en cuenta para administrar a las personas.

En nuestro país nos encontramos en una tierra con todos los recursos, un lugar donde la escasez no debería encontrarse. Estamos llamados a mostrar el camino para cambiar la forma en que vivimos los seres humanos, recomenzando lo que hasta ahora se ha hecho erróneamente.

Aumento de bienestar y aumento de escasez

Paradójicamente ambas cosas aumentan simultáneamente, y son consecuencia de un mismo proceso económico. La globalización termina de configurar el cuadro permitiendo una riqueza mundial, a costa de una pobreza mundial.

Hoy algunos argentinos gozan de bienes, que compran mediante una PC desde su hogar, que ni se hubieran imaginado apenas 10 o 15 años atrás, y los pueden disfrutar en simultáneo con consumidores de EEUU o Europa, y también de Colombia o la India. La gran diferencia está en la proporción de argentinos que gozan del desarrollo de la humanidad respecto a los que lo sufren; es que el desarrollo ha traído tanto lujos como miseria. Si recordamos el significado de economía, entonces el desarrollo ha generado mucha economía, pues hoy cada vez es más pronunciada la miseria y la escasez.

En economía se presentan diversos temas de acuerdo al momento, a lo que se ve y escucha en los medios, y al interés personal. Pero cada vez los problemas económicos se van haciendo más abstractos, más alejados de lo humano.

No es que las ecuaciones sean poco importantes, sino que pierde sentido social el estudio de temas particulares cuando el conjunto vive un deterioro que transforma en miserables a cada vez más personas, que pasan a conformar uno más de estos abstractos problemas, se convierten en una estadística que nos dice que la mitad son pobres y que casi la cuarta parte de quienes quieren trabajar no lo pueden hacer.

El problema distributivo

Hoy se reduce este tema a estudiar cuántos tienen cierta cantidad de riqueza y cuántos tienen insatisfechas ciertas necesidades. ¿Qué cantidad son pobres y qué cantidad ricos? Allí encontraremos una respuesta que nos golpea.

La economía al servicio del hombre trata de decir que no podemos seguir por mucho tiempo subordinando la vida de las personas a los modelos económicos, sino que debe ser del estudio de esta ciencia de donde surjan las respuestas para que el problema distributivo comience a resolverse a favor de la equidad, de la igualdad de oportunidades. La economía convertida en la herramienta del progreso humano, no sólo tecnológico, sino en el sentido amplio del término.

Tenemos una dualidad, que se convierte en una especie de paradoja.

No podemos subordinar a los hombres a la economía, sin embargo la economía como ciencia social estudia a un conjunto de hombres que tienen entre otras particularidades una economía característica y que, por lo tanto, reafirma que la economía no es tal sin la participación de los hombres. Entonces, al ser parte de ella, cada persona que forma este conjunto que llamamos aquí sociedad debe estar al servicio de su economía.

Luego del juego de palabras, si lo releemos bien veremos evidente la contradicción. Pero la cuestión a resolver es que la ciencia económica asigne a cada integrante el rol que le permita hacer su aporte y disfrutar de los beneficios, si esto sucede antes que cada uno deje de ser en función de buscar su rol, entonces la economía estuvo al servicio del hombre, y no lo contrario.

Los economistas del FMI

Una mención especial merece la economía en su manejo a nivel internacional. Luego de la devastadora segunda guerra mundial, los países vencedores, y todos los que deseaban adherirse al nuevo régimen mundial, crearon determinados organismos con el fin de fomentar el desarrollo, apoyar las economías golpeadas y otros tantos loables enunciados. Se crearon el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio y más tarde el Fondo Monetario Internacional.

Europa se reconstruyó, también Japón, y muchos países ganaron económicamente luego de la reconstrucción post guerra. Pero los organismos a nivel mundial deben continuar cumpliendo sus objetivos, he aquí la función de crédito y de asesoría del FMI, con sus "misiones" de ayuda a los países menos afortunados.

Lo que de hecho ocurre es que se proponen recetas, las cuales deben cumplirse para seguir perteneciendo al régimen, que vienen diseñadas por las potencias, pues tienen mayor peso en este organismo. Lo que se olvida es que las recetas se aplican no a algo abstracto y material que se llama Argentina, Malasia o Singapur, sino que implica la posibilidad de millones de personas de vivir de acuerdo a su condición de ser humano.

Un prestigioso economista como es Joseph Stiglitz ha escrito en abundancia sobre este tema, luego de dejar 4 años de vicepresidencia en el Banco Mundial.

Entre los aspectos a destacar menciona la composición del FMI, la categoría de economistas que muchas veces no se condice con el prestigio del organismo, siendo muy importante su aseveración de que muchos economistas de los países menos desarrollados son mejores teóricos y mejores prácticos de la ciencia económica que los citados "economistas misionarios" del Fondo.

Respecto de las misiones, "conocen muy bien su hotel de 5 estrellas, pero no tienen ni idea de los pueblos que hay más allá". Con estas aseveraciones se ve que seguir sus recetas puede ser un error fatal en muchas oportunidades.

Menciona el caso de la crisis mundial de fin de siglo, ésta comenzó en Asia, y no fue por puros errores asiáticos, ni por ciclos propios de la economía. Luego de un período de crecimiento impresionante, liberaron sus mercados financieros, de ese modo llegaron las inversiones, que al primer día en que no redituaban al mismo nivel escaparon, dejando tras de sí una economía sin liquidez. Todo esto por presiones de los países centrales para con el FMI, quien administró esta receta por todos los países del otrora "tercer mundo".

¿No les suena conocido todo esto? Y pasó sólo 4 o 5 años antes que aquí...

La economía al servicio del hombre

Este artículo no fue informativo sino fruto de mis primeros meses de experiencia escribiendo sobre economía para un medio de prensa escrita, lo que me ha hecho reflexionar mucho y pensar en la diferencia entre lo abstracto y lo concreto en una ciencia social. Agradezco al lector que ha llegado hasta aquí con su lectura, pues en este caso nada de concreto le he dejado, sino simplemente he compartido una reflexión.

Tenemos buenos economistas, tenemos un país rico, (de hecho tenemos varios países que les podrían dar de comer a toda la humanidad) y tenemos las experiencias pasadas. Es hora de reflexionar acerca de nuestros roles en la sociedad y poner de una buena vez a la ciencia al servicio del bienestar de los seres humanos, y una ciencia fundamental es la economía.




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