EDITORIAL
Agroquímicos: más concientización
La aplicación de fitosanitarios en inmediaciones de la planta urbana de la ciudad de Esperanza, reactualizó un tema complejo en la provincia de Santa Fe. Los riesgos a la Salud Pública.
Por Lic. Exequiel Kay
Redacción
06/07/2004


En diciembre de 2003 se realizó en la Sociedad de Quinteros de Santa Fe el “Curso de Capacitación para Operarios y Productores de Cultivos Intensivos”. El temario incluyó temas como Enfermedades más importantes del Tomate y la Lechuga; Control Químico; Clasificación y características de funcionamiento de los funguicidas más utilizados; Efecto de la calidad del agua sobre los funguicidas; Normativas de la Ley de Productos Fitosanitarios en Cultivos Intensivos; entre otros.

La iniciativa fue organizada por la Dirección de Sanidad Vegetal y Dirección de Extensión -Angel Gallardo-, del hoy Ministerio de la Producción de Santa Fe. Como disertante participó el Ing. Agr. Carrancio proveniente de Rosario, en el marco de un conjunto de capacitaciones por la Ley de Agroquímicos, que prevé la obligatoriedad de la capacitación de los aplicadores. En esta convocatoria -dentro de un plan de capacitación que empezó hace dos años- se habló de plagas, manejo de agroquímicos, protección personal y aplicación de fungicidas para cultivos intensivos de tomate y lechuga.

Carrancio recordó que la ley que regula el uso de agroquímicos no sólo tiene como objetivo la protección de los cultivos y la mejora de la producción, sino también la salud pública entendida como protección del medio ambiente, del operador y del consumidor de hortalizas. “Por lo tanto -dijo a El Cronista Regional- un eje central es el manejo correcto de los agroquímicos para evitar la contaminación ambiental, del propio aplicador y garantizar la protección de los alimentos”. La capacitación de todos modos tiene un sentido integral. “Si uno hace el manejo correctamente desde el punto de vista agronómico, en definitiva termina aplicando mejor y menos porque es más eficiente” explicó.

Este especialista advirtió que la concientización “es poca” en la materia. “La capacitación actual es de dos años y apunta a tomar conciencia, mucho antes de exigir el cumplimiento. Pero son algunas reuniones que se han realizado en esta zona. Un productor ha recibido como mucho una capacitación de ocho horas, por lo tanto es relativamente poco. Los hijos de productores, que tienen otro tipo de educación desde la escuela, adquieren ya conciencia sobre el tema. Sin embargo, lo más difícil de cambiar en cualquier población es su cultura y como los agroquímicos no producen un efecto en el momento sino que son a largo plazo, es muy difícil unir el problema con la causa y lograr que se tome conciencia”.

Respecto de las políticas oficiales, reconoció que el Ministerio de la Producción de Santa Fe “trabaja desde hace mucho en este tema” y que la provincia es pionera junto con La Pampa en este tipo de leyes. Sin embargo, consideró que “es poco, no alcanza. Para la gravedad del problema, habría que hacer mucho más y más rápido. Pero bueno, estamos en Santa Fe que está en la Argentina e inserta en una crisis global a la que no escapa el organismo competente”.

El deber ser “apuntaría a intensificar campañas, que haya más número de extensionistas. Chile por ejemplo, ya tiene dentro de sus políticas estatales buenas prácticas agrícolas como prioridad, cuando nosotros recién ahora nos dedicamos a esto en los sectores hortícolas de exportación. Creo que hay que empezar a capacitarse desde los funcionarios públicos hasta el productor que es el usuario de agroquímicos”.

Los conceptos de este especialista, las observaciones de campo que uno puede realiza en las quintas, las denuncias en la región más los recurrentes síntomas en la salud de vecinos afectados por fumigaciones, exigen una urgente reacción del gobierno provincial ante un problema no sólo relativo a la producción o el cuidado del medio ambiente, sino de un ámbito más sensible: la Salud Pública.




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