EDITORIAL
Circunvalación Oeste
El Administrador Provincial de Vialidad, Ing. Juan José Bertero, reconoció la habilitación transitoria de esta conexión vial con dotes de anillo defensivo, misma condición que caracterizó a la puesta en uso de la Autovía 19, en definitiva, lógica que parece extenderse a toda la política vial en Santa Fe.
Por Lic. Exequiel Kay
Redacción El Santafesino
14/06/2012


La gestión que conduce Antonio Bonfatti, inauguró parcialmente el Tramo III de la Avenida Circunvalación Oeste, una obra que logró impulso repentinamente después de que las aguas del Río Salado irrumpieron frente al Hipódromo de Santa Fe en abril de 2003.

Pasaron dos administraciones, incluso una del actual elenco gobernante, y los trabajos aún están incompletos, paradójicamente luego de años con vientos muy favorables para la economía nacional. Quedan pendientes 8 kilómetros hasta la Ruta Nacional Nº 11 al norte de Recreo, además de tareas complementarias en el tramo “inaugurado” días atrás.

El Administrador Provincial de Vialidad, Ing. Juan José Bertero, reconoció la habilitación transitoria de esta conexión vial con dotes de anillo defensivo, misma condición que caracterizó a la puesta en uso de la Autovía 19, en definitiva, lógica que parece extenderse a toda la política vial en Santa Fe.

La falta de iluminación en la Circunvalación Oeste no es una cuestión menor en una ruta que se abre al tránsito. Pero más grave lo es, siguiendo la lógica señalada, que hayan pasado meses de la inauguración de la Autovía 19 y los cruces de ruta aún sigan a oscuras. La inquietud ciudadana no sólo pasa por la inseguridad vial, sino por la falta de garantía en la integridad de las personas y sus bienes al transitar la zona. Hay suficientes antecedentes en los Tramos I y II.

Vayamos más allá: las demoras en la habilitación y las falencias de la Circunvalación Oeste en su estado actual, no sólo hablan de las inconsistentes políticas oficiales en este rubro, sino la ausencia de perspectivas a futuro. Esto es, proyectos que denoten los pasos a seguir, la planificación vial para una región en crecimiento no sólo poblacional sino económico.

Pasaron cuatro años en los cuales se completaron obras viales provenientes de la anterior gestión (no todas: la Ruta Provincial Nº 62 espera en silencio), pero no se han planteado obras nuevas. La Ruta Provincial Nº 1 es un claro ejemplo: un proyecto acotado, y aún así, demorado. El estado de las finanzas públicas en el último lustro, paraliza cualquier objetivo en la materia.

Con este panorama, cuesta entonces pensar en la pronta finalización del enlace de la Circunvalación Oeste con la Ruta Nacional Nº 11, en la proyección de las autovías Recreo-San Justo y Esperanza-Rafaela, la reparación y puesta en condiciones de la Ruta Nacional Nº 19, la antigua ruta paralela a la nueva traza, la conclusión de la Ruta Nº 62 entre la provincial Nº 1 y la nacional Nº 11 o rutas regionales necesarias como la que une Humboldt y San Jerónimo Norte.

Una pena para una provincia que tiene un potencial productivo de magnitud, que merece condiciones más aptas para su expansión en beneficio de todos.




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