UN FLAGELO SOCIAL SIN SOLUCIÓN
Una escalada de violencia que aturde a los santafesinos
Homicidios, personas heridas en la vía pública, automóviles agredidos, violencia en el transporte público de pasajeros, asaltos a supermercados. La crónica policial de los últimos diez días apabulla a la ciudad de Santa Fe que no encuentra eco en las autoridades gubernamentales. El tenor de los reclamos sociales es más agudo y la movilización social crece.
Por Lic. Exequiel Kay
Redacción El Santafesino
04/10/2014

La escalada de robos y violencia social no cesa en Santa Fe.
Fuente: Gentileza Mauricio Garín

La ciudad de Santa Fe está envuelta en una inquietante escalada de violencia. Superada la barrera de los 100, los homicidios marcan un lapidario diagnóstico de la inseguridad. En la calle ocurren hechos violentos de todo tipo. La delincuencia no reconoce límites geográficos, segmentos horarios ni estratos sociales. Las respuestas oficiales no aparecen y las reacciones son espasmódicas. En consecuencia, la movilización social alcanza cada vez más fuerza aunque con falta de cohesión de las mayorías.

La crónica policial de los fines de semana que cerraron septiembre y abrieron octubre es apabullante. Un tenso clima social acompañó el comienzo de una desapacible primavera, y hasta contemplar la naturaleza en la vía pública es un riesgo. Heridos en grescas, agresiones a automovilistas, más homicidios, asaltos focalizados esta vez en supermercados, pasajeros del transporte a merced de los violentos. La escalada es tal que no hacen falta estadísticas oficiales para refrendar la realidad.

Tres crímenes en 16 horas. En el epílogo de septiembre. A la madrugada, un hombre aparece asesinado en Pompeya. A la noche otros dos hombres mueren cuando quedan en medio de tiroteos callejeros, en Yapeyú y en San Lorenzo.

Ocho personas resultan heridas en violentos incidentes que ocurren en distintos puntos de la ciudad. Una joven recibe cortes en el abdomen, el tórax, el cuello y el brazo izquierdo. Una gresca en barrio Los Troncos termina con dos sujetos baleados. Uno, de 21 años. Otro de 22 años que circulaba en moto en la intersección de avenida López y Planes e Iturraspe (Barranquitas) es agredido por dos sujetos. El acompañante abre fuego contra la víctima, que cae al pavimento con un disparo en el lado derecho de la espalda.

En la misma jornada, un menor de 15 años es baleado en la pierna y el glúteo derechos. Finalmente, dos chicos y una chica (todos de 14 años) resultan heridos de bala y deben ser internados en el Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia, en tanto, una adolescente es atacada en inmediaciones de la Manzana 6 de Alto Verde. Un proyectil impacta en su abdomen.

Pocos días después, la réplica en la previa del último fin de semana: Un puestero del Mercado de Frutas y Verduras es víctima de un atraco por la tarde. Una mujer es víctima de un intento de robo en Varadero Sarsotti. Otra mujer es baleada en su casa en Santa Rosa de Lima y dos jóvenes reciben perdigonadas al quedar atrapados en medio de una balacera.

El domingo pasado, en el último tramo de la autopista Brigadier General Estanislao López, antes de ingresar a esta ciudad, al menos 8 autos son agredidos por desconocidos. Piedras y maderas con clavos, configuran un deliberado accionar que las autoridades no reconocen y es recurrente.

Volvemos una semana atrás, en inmediaciones de la Plaza de la Paz, ubicada en la Manzana 2 de Alto Verde, un joven sube a un colectivo de la Línea 13 para escapar de una lucha entre bandas y es perseguido por un grupo de violentos que sube al coche, para golpearlo y balearlo. Pasó de tarde. El saldo: un herido de bala. La suerte: no fue tragedia.

Fuera de control

El orden de los factores no altera el producto. De lunes a lunes, de mañana, tarde o noche. En la vía pública, en el colectivo, en el super. La violencia no para, los robos y hurtos, tampoco. Los homicidios, enlutan. “Estamos preocupados por los hechos de violencia que estamos viviendo en el barrio y exigimos una respuesta inmediata por parte del gobierno, pero también sostenida en el tiempo. En Alto Verde, lo cotidiano se está volviendo peligroso: uno ya no puede tomar un colectivo seguro, salir tranquilo a hacer un mandado o mandar los chicos a la escuela”.

El planteo que corresponde a Hugo Cabrera, referente de la Red de Instituciones de Alto Verde, que nuclea a escuelas, centro de salud, la vecinal y algunos organismos del Estado, podría ser de cualquier barrio de la ciudad. Y atención, de cualquiera: porque los más afectados, los marginados, saben perfectamente del problema, pero los más prósperos, empiezan a admitir las causas del drama social: “Convocamos a todos los vecinos de la ciudad de Santa Fe a manifestarnos por la inclusión social real y la falta de seguridad que reina en los barrios santafesinos”. Así anunciaron los vecinos de los coquetos barrios 7 Jefes, Candioti Norte y Sur una marcha “en virtud de los robos y hurtos constantes, violencia con los vecinos y entraderas en los domicilios”.




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