A PUNTA DE FUSIL
Humboldt: la primera protesta agrícola armada del país
El 5 de febrero de 1893 los colonos de Humboldt protagonizaron la primera protesta agrícola armada del país contra un impuesto a la producción, cuando hacía apenas 25 años que se había formado la colonia. A 125 años, Raúl Kröhling publica su historia y rinde homenaje.
Por Lic. Silvina Corti
Redacción El Santafesino
24/03/2018

Los colonos en plena labor realizando la cosecha de trigo con máquinas de la época.
Fuente: Silvina Corti

“No soy historiador, investigador ni escritor, sino simplemente alguien con muchas limitaciones en esos temas. Tengo una tenaz afición por la investigación histórica sumada a un profundo sentimiento de pertenencia a Humboldt -por razones de origen y lazos sanguíneos-, que me impulsan a conocer y estudiar nuestro pasado”. Así se define Raúl Kröhling en su charla sobre la presentación de su segundo libro relacionado con la historia de la localidad de Humboldt.

“La primera revuelta agraria de Argentina. Humboldt en armas”, es el título de la obra recientemente publicada por él. El acto de presentación del libro estuvo organizado por la Asociación Amigos del Museo Histórico de la Colonia y el Centro de Estudios e Investigaciones Históricas de Humboldt, como así también la Comisión de Festejos del 150º aniversario de la Colonia. Además, contó con la presencia del presidente de la Comuna de Humboldt, Duilio Rohrmann y su esposa, miembros de la Comisión comunal, vecinos y amigos, presidentes comunales de localidades vecinas, miembros del Centro de Estudios e Investigaciones Históricas de Rafaela y de Esperanza.

La publicación trata puntualmente un hecho que aconteció en el año 1893, que fue el año en que los colonos de Humboldt se sublevan contra un impuesto a la producción agrícola, cuando hacía apenas 25 años que se había formado la colonia. Quienes la trabajaban eran los mismos que la habían fundado y en ese momento gestaban la identidad del pueblo. “Por eso la revuelta para mí pone el sello de la identidad del humbolense”, afirma Raúl y explica lo que para él es el eje central del libro: “la identidad de los humbolenses se forma en la época de la revuelta porque con ese accionar que tuvieron nuestros abuelos, fieles a su historia que traían desde otro continente, el defender con pasión y compromiso su convicción que –propio de ese tiempo– los llegaron a levantar las armas, la disposición a escuchar y a dialogar, supieron bajar esas mismas armas cuando fue necesario, prevaleciendo en definitiva el amor por su familia, su trabajo y su lugar. Nos mostraron con hechos y no solo con palabras que nuestro espíritu común no se quedó entonces ni quedará jamás de brazos cruzados, sino que se pone de pie y se compromete cuando es justo para luchar con fortaleza y unidad, pero también que siempre busca de verdad a la paz y el bien. Fue un momento muy difícil, con la milicia de Luciano Leiva que los apuntaba con ametralladoras. Esa fortaleza física, espiritual y moral, ese espíritu de lucha tiene que haber sido muy intenso y eso es lo que nos identifica. Hoy quienes vivimos en Humboldt, somos la mayoría descendientes directos de esos colonos”.

Además, afirma Krohling, que no debe pensarse que la revuelta de Humboldt fue un hecho aislado sino que formó parte de un contexto mucho más amplio en el que se pusieron en juego aspectos políticos, sociales y económicos. En este sentido la protesta agrícola estaba vinculada con el rechazo a las imposiciones del Estado y a una cruzada libertadora por y para los extranjeros. “Porque fueron dos medidas, una económica al aplicar un impuesto que ellos consideraron injusto porque sólo afectaba al eslabón primario, es decir la producción, cuando también podría haberse aplicado a los molinos harineros, o a la comercialización. Por la forma brusca y desconsiderada que se hacía el proceder de los cobradores para recaudar el impuesto, muchas veces a mano armada”, consigna el autor, “y también cuestionaban el destino que se le daba al impuesto. Pretendían que parte de él volviera a las colonias”.

Entre la historia y la vida rural

Para esta obra, Raúl Kröhling contó con la importante colaboración de Javier Martiren, Doctor en Historia de la Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires, e investigador del CONICET. Martiren está especializado en historia económica y agraria del espacio rioplatense (S XVIII y XIX), en especial sobre la evolución de la agricultura y los niveles de vida del mundo rural del centro del país.

“En una de las visitas al archivo Histórico Provincial de Santa Fe, cuando trabajaba en mi anterior libro, tuve la oportunidad de conocer a al profesor Javier Martiren. De ahí en más comenzamos una relación donde intercambiamos mucha información ya que él investiga sobre la historia de la colonización de todo el país, en especial del centro oeste santafesino”, relata Kröhling al referirse sobre la colaboración de Martiren. Y agrega que “él me enseñó cómo hacer las búsquedas en el archivo, como citar las fuentes, los libros, cómo hacer investigación. Fue un aprendizaje también estudiando otros libros, cómo lo manejaban otros historiadores”.

Cabe destacar que Raúl Kröhling es veterinario. Al consultarle sobre si se ha arrepentido de la profesión que en su momento eligió, él respondió: “lo he pensado y no. Yo estudié para ser veterinario, es la profesión que me encanta, me gusta el campo, trabajar con los animales, estar en contacto con la naturaleza, la biología. No lo cambiaría por nada. El interés por la historia local es algo que fui descubriendo estos últimos años. Empieza en el 2000 cuando tengo la posibilidad de acceder a la Comisión Comunal y eso me hizo ver las cosas muy diferentes. Quería saber por qué la comunidad se mueve de una manera o de otra. La única forma que encontré de descubrir eso es indagando en el pasado. Ahí entendí por qué es importante saber de la historia”.



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Raúl Kröhling durante la presentación de su libro sobre la revuelta agraria de Humboldt.
Fuente: Silvina Corti