Las históricas carencias en calidad sanitaria de San Cristóbal, cloacas y agua potable, han vuelto a ponerse en el tapete de la opinión pública. Teniendo en cuenta las características socioeconómicas y geográficas de la ciudad y el elevado costo de la obra, la discusión gira entorno de si conviene la ejecución de una red convencional, o si puede pensarse en otro sistema cloacal alternativo eficaz para garantizar la salud de la población, más accesible al bolsillo de los contribuyentes y de los recursos municipales. En este marco, la Cooperativa de Provisión de Agua Potable local y el municipio invitaron al reconocido ingeniero sanitarista Ulises Pepe, para ofrecer una disertación sobre los actuales tratamientos alternativos de efluentes cloacales.
“Existen los sistemas cloacales tradicionales, por el cual cada domicilio arrastra sus efluentes sólidos y líquidos hasta la planta de tratamiento, con sus cámaras sépticas y pozos absorbentes (o pozos ‘negros’). Éstos pozos eran efectivos hasta que las napas subieron con los sucesivos cambios climáticos; hoy son obsoletos y constituyen graves focos contaminantes para las comunidades que extraen aguas subterráneas para consumo”, afirmó. “Como hay poco espacio entre el piso del fondo del pozo negro y la napa, los nitratos no alcanzan a depurarse (lo que reduce la contaminación por nitratos es la misma tierra, que actúa como un filtro muy fino), así éstos llegan activos y contaminan las aguas, ocasionando un grave riesgo a la población”, sostuvo.
“También debemos mencionar -continuó Pepe- los sistemas cloacales reducidos y de tratamiento in situ, muy usados en Brasil y EEUU, que son menos costosos. Es cierto que los sistemas centralizados de recolección por red de efluentes cloacales son los mejores, y es falso que otros sistemas alternativos son tan eficientes como aquéllos. Pero para implementar un sistema de cloacas, siempre se deben tener en cuenta los factores socioeconómicos, geográficos y ambientales de la comunidad en la que se aplicará”, remarcó el especialista.
El agua necesaria
Refiriéndose al caso puntual de esta ciudad, el ingeniero sugirió que “dadas sus características, en San Cristóbal se podría aplicar un sistema tradicional de cloacas mejorado, o un sistema alternativo de tratamiento reducido, teniendo en cuenta que las casas están pegadas unas a otras y, por ello, no hay los suficientes metros cuadrados como para establecer un tratamiento in situ”. Pero destacó que “es muy importante considerar a las cloacas conjuntamente con el agua potable. La ciudad debe tener una solución inmediata sobre este último aspecto, porque hay un riesgo sanitario muy alto. Se podría pensar, por ejemplo, en una conexión domiciliaria reducida que lleve 12 ó 15 litros diarios de agua potable para consumo a cada casa, desde una planta de tratamiento por ósmosis inversa”.