LUCHA CONTRA LA OBESIDAD
Activa labor de Alco en Esperanza
Unas 120 personas participan semanalmente de las charlas que se desarrollan en la Vecinal del Barrio Oeste. Saludable demostración de voluntad para sobrellevar una vida con serias dificultades.
Redacción El Santafesino
20/12/2007

La Asociación de Lucha contra la Obesidad (Alco) Esperanza reúne todas las semanas unas 120 personas participan en forma activa de las reuniones que se desarrollan en la Vecinal del Barrio Oeste. En total hay unos 200 vecinos no sólo de esta ciudad sino también de la región que están en contacto con la entidad para buscar salidas a los condicionantes que plantea esta problemática.
Fuente: Gentileza Alco

Indiferencia, discriminación, condicionantes físicos, enfermedades de diverso tipo, son algunas de las “pesadas mochilas” con las que debe cargar una persona obesa. Sin embargo, muchos decidieron demostrar que se puede tener una vida mejor a pesar de estas circunstancias y se convirtieron en ejemplos vitales para sus familias y la sociedad en general.

Así queda reflejado al menos en el testimonio de Mariela Gatti, coordinadora de la Asociación de Lucha contra la Obesidad (Alco) Esperanza, donde todas las semanas unas 120 personas participan en forma activa de las reuniones que se desarrollan en la Vecinal del Barrio Oeste. En total hay unos 200 vecinos no sólo de esta ciudad sino también de la región que están en contacto con la entidad para buscar salidas a los condicionantes que plantea esta problemática.

Alco Esperanza comenzó a funcionar luego de un período de inactividad en julio de este año. El antecedente había sido una labor desde el Colegio San José y a partir de la insistencia de la clínica del Dr. Cormillot, de la demanda de los esperancinos y de una charla en concreto, se volvió a convocar a las personas que padecen obesidad. “Había necesidad de encontrar un espacio donde uno pueda comunicarse con otras personas a las que le pasa lo mismo”, sintetizó Gatti en diálogo con El Santafesino Radio en su versión esperancina (Viernes de 16 a 19 por FM 102.1).

“La Fundación Alco trabaja frente a desórdenes de la alimentación, no sólo con la obesidad sino también con la bulimia y anorexia. En Esperanza tomamos conciencia de que tenemos las tres enfermedades. Las personas que se acercaron fueron muchas y es increíble esto de buscar en el otro lo que le pasa a uno. Significa aprender de la otra persona. Cada uno para llevar adelante su plan de alimentación, trata de apoyarse en los demás. Eso es Alco”, destacó la coordinadora.

Gatti remarcó que la obesidad es una enfermedad que no se cura, pero sí se recupera. “Hay mucha gente en recuperación, con casos que desde el 11 de julio de 2007 a la fecha han bajado más de 15 kilos. Adquirieron una forma diferente de alimentarse, compartida con el resto de su entorno. No estamos hablando de dietas mágicas. Se come lo mismo que antes, pero en menores cantidades, con otra frecuencia, adquiriendo conocimientos para llevar adelante este plan durante toda la vida”, señaló.

Aprendizaje

Dentro de la Fundación Alco no está permitido la participación de profesionales independientes, sino que desde Buenos Aires se facilita la intervención de especialistas vinculados a la mismo o testimonios de personas que realizaron un tratamiento. Son las mismas personas que integran Alco las que se capacitan y trasmiten a los demás sus conocimientos. En Esperanza, se destacan en ese rol Alicia Balangioni, Claudia Belleze y Mariela Gatti.

“Gracias a Dios se ha sumado gente con ganas de capacitarse. Es difícil hacernos cargo y comprometernos con esto. También la Fundación Alco exige que debemos tener un 50 por ciento de tu peso bajado, es decir, se pasa a ser un modelo para los demás” advirtió Gatti, quien planteó la importancia de comenzar desde temprana edad con esta problemática. “Hay niños con obesidad, es desde la cuna donde se forman. En Alco concurren mamás con sus hijos y ellas aprenden cómo hacer la vida de sus niños más saludable”.

La responsable de la entidad en Esperanza admitió que las personas con obesidad “cargamos con varias mochilas muy pesadas: la diabetes, la hipertensión, problemas respiratorios, entre otras enfermedades”. Además, está la percepción de la comunidad sobre el problema. “Se toma conciencia paulatinamente, no sólo en la ciudad sino en la provincia y el país está hablando mucho de la enfermedad. Estamos despertando y nos damos cuenta de lo que acarrea”, destacó sin desconocer situaciones de discriminación.

Sin embargo, planteó otra perspectiva de la situación. “Todo empieza por cada uno de nosotros. Según como uno se sienta, es como el otro te mira. Si te sentís bien y tu autoestima está alta, es como que al resto del mundo no lo escuchás. Pero normalmente, la mayoría de las personas que padece la enfermedad, se retrae, se encierra, y es allí donde empieza a verse discriminado”. En ese sentido, los espacios públicos también suelen tener barreras que condicionan la vida de los obesos. La moda asimismo plantea sus dificultades.

A pesar de todas estas circunstancias, los vecinos que participan en Alco Esperanza, a los que se suman pares de Humboldt, Recreo, y Nelson, entre otras localidades, asumieron un compromiso con sí mismos, con sus compañeros en la lucha contra el problema y con sus familias, las cuales tienen un rol decisivo en esta cruzada. Minuto a minuto, día a día, la perseverancia marcará el pulso de su cambio de vida. Y sobran razones para intentarlo.

Aquellas personas interesadas pueden acercarse a Alco Esperanza que se reúne los miércoles en dos grupos de 18.30 a 20 y de 20 a 21.30, en la sede de la Vecinal Barrio Oeste.




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