HOMENAJE A CARL LUTZ EN SANTA FE
Acto por el aniversario de la Noche de los Cristales Rotos
En una ceremonia encabezada por el intendente José Corral y el Embajador de Suiza en Argentina, Hans-Peter Mock, junto con autoridades de DAIA Santa Fe, en el Paseo de los Justos entre las Naciones se recordó la noche del 9 de noviembre de 1938 en la que los nazis atacaron violentamente a judíos en Alemania.
Redacción El Santafesino
13/11/2017

El intendente José Corral recordó que el Paseo de los Justos “fue idea de una docente que convenció a sus alumnos de la importancia de tener un espacio en la ciudad que traiga a la memoria a aquellas personas que trabajaron para la vida”.
Fuente: Gobierno de la ciudad de Santa Fe

Con la presencia del embajador de Suiza en la Argentina, Hans-Peter Mock, la ciudad de Santa Fe rindió homenaje a Carl Lutz en un nuevo aniversario de la Noche de los Cristales Rotos -Kristallnacht-. Fue mediante una ceremonia que fue presidida por el intendente José Corral, autoridades de la DAIA y representantes de la comunidad judía. En la ocasión, con la plantación de un ejemplar de Prunus Pissardi (cerezo) se oficializó la incorporación de Lutz al Paseo de los Justos entre las Naciones, espacio que fue escenario del acto conmemorativo, por haber salvado la vida de más de 62.000 personas evitando su traslado a los campos de exterminio nazis durante la Segunda Guerra Mundial cuando se desempeñaba como vicecónsul en Bubapest.

Durante la emotiva velada, alumnos de la escuela Bialik encendieron seis velas en memoria de las vidas arrebatas y de las infancias asesinadas durante la Noche de los Cristales Rotos y la Shoá, y un cuarteto de cuerdas musicalizó la jornada en la que el embajador suizo dejó una ofrenda floral al ex vicecónsul homenajeado como así también a otro Justo que recuerda el paseo, Gilberto Bosques, abuelo del diplomático.

La ceremonia fue encabezada además por el secretario General del Gobierno de la Ciudad, Carlos Pereira; el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Publio Molinas; el titular de DAIA Santa Fe, Horacio Roitman; y el concejal Ignacio Martínez Kerz. Además, participaron integrantes de la comunidad judía en Santa Fe y de la escuela Bialik, como así también del Círculo Israelita Macabi, de la comunidad sefaradí y representantes de la Universidad Católica de Santa Fe, entre otros.

Homenajear la vida

El intendente José Corral recordó que el Paseo de los Justos “fue idea de una docente que convenció a sus alumnos de la importancia de tener un espacio en la ciudad que traiga a la memoria a aquellas personas que trabajaron para la vida en ese momento tan difícil para la humanidad que fue la Shoá, el Holocausto”. Fue así que agregó que “este mensaje de cuidar la vida nos ha permitido tener además un montón de nuevas relaciones y de nuevos vínculos, en este caso, con el embajador suizo. Santa Fe tiene con Suiza una relación muy familiar porque tenemos todas nuestras colonias de suizoalemanes, valesanos y de otros cantones que mantienen también mucho vínculo con esa cultura, así que esta buena idea de homenajear la vida y de homenajear a quienes se jugaron en ese momento por sus semejantes, aun no siendo judíos como en este caso, es una linda manera de reencontrarnos con otras cosas que Santa Fe tiene de relación, como el caso de la comunidad de los suizos”.

Construir futuro

El embajador Hans-Peter Mock agradeció “la hospitalidad y al señor Intendente por el privilegio de poder estar acá con motivo de la conmemoración de la Noche de los Cristales Rotos”, a la cual consideró como “una fecha trágica pero importante para recordar si queremos sacar enseñanzas del pasado para tratar de evitar horrores y construir futuro”. Además, señaló que “es la cuarta vez que tengo el privilegio de estar en Santa Fe y creo que esta es la velada más linda que me ha tocado vivir. Realmente es espectacular lo que se ve detrás nuestro”, dijo en referencia al Paseo de los Justos entre las Naciones y cerró: “Santa Fe es una ciudad acogedora y una provincia amiga de Suiza”.

En su discurso, el diplomático resaltó la figura de Carl Lutz quien al ver “la dimensión de la tragedia que ocurría y de la aniquilación, porque no hay otra palabra, que se estaba llevando a cabo de la población judía, escuchó la voz de su conciencia, que le comandaba no quedar indiferentes y hacer algo”, relató. También, recordó que “cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, no se le entregó por parte de Suiza el reconocimiento que se merecía, muy al contrario, le reprocharon haberse excedido en sus facultades y no fue hasta después de su fallecimiento que realmente se lo reconoció como un Justo entre las Naciones que es”.

Carl Lutz

Nacido el 30 de marzo de 1895 en Walzenhausen (Suiza), Carl Lutz fue el primer suizo en ser nombrado Justo entre las Naciones en el año 1965, en virtud de las miles de vidas inocentes salvadas desde el año 1942 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, mientras se desempeñó como viceconsul Suizo en Bubapest.

Durante ese tiempo, a través de negociaciones con los nazis y con el gobierno colaboracionista de Done Sztojay, Lutz consiguió el permiso para emitir cartas de protección a 8.000 judíos húngaros para emigrar a Palestina. Utilizando un engaño, él y su grupo de colaboradores emitieron miles de cartas de protección adicionales.

Para 1943, en colaboración con la Agencia Judía en Palestina, había ayudado a 10.000 niños y jóvenes judíos a emigrar a la tierra que en 1948 sería el Estado de Israel. Un lugar muy familiar para él, ya que ahí mismo se había desempeñado como cónsul suizo entre 1935 y 1940. Durante la Segunda Guerra Mundial, murieron más de medio millón de judíos húngaros. Solo sobrevinieron 130.000. Se estima que Carl Lutzsalvó a 62.000. Este número lo convierte en la operación de salvataje más grande.

Único en Argentina

Ubicado en un área estratégica dentro de la ciudad por su valor paisajístico, en un entorno natural al borde de la Laguna Setúbal, frente al Parque de los Niños; el Paseo de los Justos por las Naciones está definido por un trazado permeable que invita a recorrer senderos que atraviesan treinta ejemplares (uno por cada Justo) de la especie Prunus Pissardi (cerezo), dispuestos en grupos, sobre taludes contenidos con bordillos de hormigón.

Cabe señalar que los treinta justos, a los que se sumó Carl Lutz, que fueron elegidos por alumnos de la Escuela Bialik y están representados en el espacio son: Varian Fray, de Estados Unidos; Gilberto Bosques, de México; Arturo Castellanos, de El Salvador; Diplomático Manuel Antonio Muñoz Borrero, de Ecuador; Luiz Martins de Souza Dantas, de Brasil; María Edwards Mac-Clure, de Chile; Arístides de Sousa Mendes, de Portugal; Eduardo Propper de Callejón, de España; Monseñor Jules-Gérard Saliege, de Francia; Nicholas Winton, de Inglaterra; Andrée Geulen-Herscovici, de Bélgica; Víctor Bodson, de Luxemburgo; Hermine (Miep) y Jan Augustus Gies, de Holanda; Joop Westerwell, de Holanda; Henry Christen y Ellen Margrethe Thomsen, de Dinamarca; Raoul Wallenberg, de Suecia; Anna Borkowska, de Polonia; Irena Sendler, de Polonia; Ona Imaite, de Lituania; Oskar y Emilie Schindler, de Alemania; María Olt, de Hungría; Ezio Giorgetti, de Italia; Nuri y Devleta Pozderac de Cazin, de Bosnia; Vesel y Fátima Veseli, y sus hijos Refik, Hamid y Xhemal, de Albania; Stojan Bogoja Siljanovski, de Macedonia; Traian Popovici, de Rumania; Pavel y Lyubov Gerasimchik, y sus hijos Klavdiya Kucheruk, Galina Gavrishchuk y Nikolay, de Ucrania; Dr. Mohamed Helmy y Frieda Szturmann, de Egipto; Feng-Shan Ho, de China; y Sempo Sugihara, de Japón.

Significado

Justos entre las Naciones es una expresión del judaísmo empleada para referirse tradicionalmente al conjunto de aquellas personas de confesión no judía que merecen consideración y respeto por observar una conducta moral acorde con los Siete preceptos de las naciones y a los que, según esta creencia, les espera una recompensa Divina. Tras la constitución del Estado de Israel, esta expresión también designa de manera oficial a un programa de reconocimiento y distinción aprobado mediante una ley de 1953 por Parlamento israelí, y desarrollado a partir de 1963 por el Yad Vashem, la Institución creada para honrar a las víctimas y los héroes del Holocausto o Shoá, con el objeto de rendir el máximo honor a aquellas personas que, sin ser de confesión o ascendencia judía, prestaron ayuda de manera altruista y singular a las víctimas, por su condición de judíos, de la persecución emprendida por el régimen nacionalsocialista del Tercer Reich alemán y otros afines en Europa con anterioridad y durante la Segunda Guerra Mundial.

Estas personas reciben el título de “Justo entre las Naciones” o “Justo”, que se les otorga, junto con otros privilegios, en nombre del Estado de Israel y del “pueblo judío”, en forma de un diploma certificado y de la denominada “Medalla de los Justos” en la cual, una inscripción remite a una frase del Talmud que simboliza la fe en la Humanidad: “Quien salva una vida salva al Universo entero”.




Imágenes relacionadas

Durante el acto además se oficializó la incorporación de Carl Lutz al espacio público ubicado en Almirante Brown al 5100, por haber salvado en Hungría a 62.000 personas del exterminio sistemático que significó el Holocausto.
Fuente: Gobierno de la ciudad de Santa Fe

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