SE REUNIERON CON CONCEJALES
Vecinos de Barrio Candioti pidieron por más controles municipales
Concejales recibieron a un grupo de vecinos de Barrio Candioti; lo hicieron para reclamar por controles municipales sobre ruidos molestos, consumo de alcohol y ocupación del espacio público. Pidieron a los concejales mediar para que el municipio implemente controles más estrictos.
Redacción El Santafesino
06/06/2018

“Pubs y bares de estas características no están adecuados para convivir con el resto de la población del barrio”, se quejaron a los concejales los vecinos de barrio Candiotti.
Fuente: Prensa Concejo Municipal Santa Fe

Un grupo de vecinos de Barrio Candioti Norte y Sur se reunieron con concejales para puntualizarles concretamente problemas relacionados con la nocturnidad y para exponer las quejas que tienen por ruidos molestos, higiene, estacionamiento, carga y descarga y horarios nocturnos, entre otros puntos.

“Hay un montón de puntos en Barrio Candioti que los vecinos tenemos la misma problemática y todo radica en una sola cosa, la falta de controles por parte de la Municipalidad”, relataron durante el encuentro que se llevó a cabo en la sala Zapata Gollán del Concejo. “Bares de estas características no están adecuados para convivir con el resto de la población del barrio. Se está haciendo imposible vivir. La Municipalidad tendrá que poner las barbas en remojo en materia de control y hacer lo que tiene que hacer”, opinaron los vecinos.

En el encuentro estuvieron presentes los concejales Sebastián Pignata –presidente del cuerpo-, Ignacio Martínez Kerz, Laura Mondino, Leandro González y Sergio Basile. La semana pasada un grupo de ediles y autoridades de Control se reunieron para lograr que se intensifiquen las tareas de control y ordenamiento en zonas de Barrio Candioti Norte y Sur.

“Los excesos deben ser controlados”

El concejal Ignacio Martínez Kerz expresó que, “los temas de la agenda que tratamos en la reunión son a raíz del cambio de fisonomía que ha tenido y viene experimentando Barrio Candioti. Se han arraigado muchos establecimientos gastronómicos, bares, pubs, comedores. En el último tiempo se han observado abusos en lo que tiene que ver con los ruidos molestos, residuos, con el comportamiento ciudadano en el estacionamiento, con cortes de calles y por la presencia de los llamados trapitos que han generado muchas situaciones de inseguridad. Entendemos que esto tiene que cesar y que los excesos deben ser controlados. Nosotros desde el Concejo tenemos la responsabilidad de visibilizar estos planteos para que el Ejecutivo tome medidas”.

Las voces de los vecinos

Enzo, un docente que vive en el barrio explicó que, “acá el problema grave es que se ha minado de bares a Barrio Candioti, que no tienen control por parte de la Municipalidad en cuanto a la emisión de ruidos, de cantidad de gente en la vía pública, el alcohol que se consume con las consecuencias que trae aparejado eso. Los vecinos aledaños a estos bares tenemos una problemática común que es que no podemos vivir directamente porque la actividad empieza a mediados de semana, cuando uno al otro día tiene que irse a trabajar. La actividad nocturna empieza a las 2 de la mañana y dura hasta la 5 de la mañana con ruidos, con música con volumen insoportable. Yo vivo al lado de uno de los bares: ocupación de la vía pública, tanto veredas como calles. Ponen barras en las veredas. Hay sobresaturación para un local que no da con la capacidad. Emisión de ruidos, carga y descarga de bebidas, el cirujeo con líquidos que se derraman. Una serie de contratiempos que a uno le perjudican la vida, el sistema nervioso, y el desencadenante es el mismo”.

En tanto, José, un vecino de Boulevard Gálvez, sostuvo que “el problema son los bares; tenemos problemas con las medianeras, porque los bares ponen cámaras frigoríficas, para enfriar barriles y bebidas. Los golpes y recambios a cualquier hora, durante la madrugada. Este problema lo tenemos tanto en el invierno como en el verano; mañana, tarde y noche por más que no haya gente en el bar. Los olores; a las ocho de la mañana ya tenemos olor a frituras y luego por orden y pedido de la gente que va. La verdad es que así no se puede vivir más. Los controles municipales no existen. Uno llama, denuncia y vienen después de horario o no en el momento”.

Por su parte, Raquel, titular de un Centro de día, comentó que “yo tengo un centro de día que es para adultos mayores; y tengo problemas con el estacionamiento, con proveedores que llegan y estacionan donde quieren, con ruidos molestos; hay pacientes que tienen Alzheimer y no les importa nada. Hemos hecho reclamos en el municipio; hoy mismo hice otra denuncia”.