Siempre se habla en la Argentina de la erradicación de los ranchos, por ser fuente permanente del mal de chagas, y se impone como única alternativa la construcción de viviendas de material.
Éstas son bastante costosas. Ese dinero que ofrece a veces el Gobierno podría ser utilizado mucho mejor en la creación de fuentes de trabajo, porque “sobrevivir” en una vivienda sin tener ingresos es otra forma de “morir”. Las casas de material, por lo que he visto, tiene otros inconvenientes. El peor de todos es, para el poblador, el hecho de no tener recursos para mantenerla en buen estado. Una noche, encontré cualquier cantidad de vinchucas en una enfermería construida de ladrillos, donde yo alojaba, porque tenía paredes gastadas… ¡Y cuyos huecos eran el más lindo refugio con que podía soñar la vinchuca!
En cambio, he visto algunos ranchos bien hechos, con revoques anuales de barro y paredes bien lisas, donde ningún bicho podía esconderse. Creo que existe también en la Argentina algún modelo de “rancho mejorado”, combinando elementos de cemento y construcción tradicional.
Interesado por estos nuevos modelos, que el mismo poblador podría construir y mantener por sus propios medios, me encantaría que ustedes puedan darme algunas informaciones. Justamente viajo a la provincia del Chaco en tres semanas, y me gustaría entregar esos datos a comunidades aborígenes que conozco allí y que, hasta ahora, no están claramente informadas al respecto.
Desde ya muchísimas gracias por sus informaciones y/o cualquier fuente de datos que podría procurarme sobre el tema.
Autor: Yvon Sondag.
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