REFLEXIONES DE VÍCTOR LANG
¿Quien abrirá la caja de Pandora?
El concejal por el Partido Demócrata Progresista cuestiona el proceder del actual intendente de Esperanza y el gobernador de la provincia de Santa Fe, al tiempo que expresa sus anhelos por el nuevo gobierno local.
11/11/2007


Como concejal del Partido Demócrata Progresista, que viene ocupándose durante años y en forma permanente para obtener información oficial sobre la gestión municipal en su totalidad, no me extraña ni me asombra, pero si me preocupa, que el justicialismo esperancino se encuentre con la información o desinformación que expuso públicamente el viernes 2 de noviembre a través de sus integrantes en la Comisión de Enlace y, más aún, que la misma sea entregada de manera informal, sin firmas, parcial y sin detalles suficientes por parte del actual gobierno municipal.

Obviamente, que la información oficial o la falta de ella, es un arma de poder, de manipulación y engaño de los ciudadanos. Y así, hasta el final lo ha entendido la gestión de los últimos 24 años de gobierno municipal. Espero que no ocurra de la misma manera con el próximo gobierno de la ciudad a partir del 10 de diciembre, ya que el justicialismo viene de una experiencia bastante similar en la provincia y, por ello, los ciudadanos también cambiaron su confianza hacia otra fuerza política, al igual que los esperancinos. Por eso ciudadanos, tengamos memoria y estemos alertas.

Tanto la UCR, como el justicialismo, en sus respectivos ámbitos, gobernaron a partir de la reacción de los acontecimientos y ante el enojo de la gente y su propio enojo; es decir: sin proyectos, sin programas, sin información real y compartida, con escasa participación real de la sociedad civil y de los otros poderes del estado, con mucho dinero, con subejecución del presupuesto y falta de una gestión coordinada y al unísono en las distintas áreas del gobierno. Además, ejercieron el poder con el silencio de muchos funcionarios respecto del gran aporte económico que la provincia realiza al Estado Nacional y éste no coparticipa. Dichos aportes provienen tanto del impuesto al cheque sobre la actividad económica como de las altas retenciones sobre la venta de los productos del campo.

Una experiencia personal vale para confirmar lo dicho a nivel provincial, pues en lo local sobran los ejemplos. Hace más de dos años, el actual gobernador Jorge Obeid y diputado nacional electo visitó Esperanza en un encuentro en una empresa y con motivo de cumplir ésta un nuevo aniversario. Estando junto al gobernador, me interesó comentarle, como parte de mis tareas como concejal, que en ese momento la mayoría de los esperancinos no estaba de acuerdo que el gobierno provincial, y menos que él en forma personal, se comprometa a subsidiar o apoyar económicamente el mega-proyecto del Campanario Musical de Esperanza, cuyo presupuesto resultó finalmente cercano a tres millones de pesos. Además, le manifesté que la mayoría de nuestros vecinos estaba de acuerdo con invertir los dos millones y medio de pesos que estaba por aportar la provincia, en otras cuestiones más que prioritarias para la ciudad, tales como: asfaltar el barrio La Orilla, equipar adecuadamente al Samco local y apoyar las obras de agua potable y cloacas tan necesarias en muchos barrios de nuestra ciudad. Le dije que los esperancinos aportaríamos el resto y que realice el Campanario Musical para los 150 años de la ciudad pero con un proyecto más accesible (o sea incluyendo únicamente el Campanario con una forma arquitectónica menos espectacular y más adecuada a nuestra idiosincracia, cosa que era posible luego de una conversación que tuve con algunos de los participantes en la elaboración del proyecto desde sus orígenes).

En ese momento, el gobernador se enojó, se alejó y me dijo en voz alta, “si querés eso, presentate como candidato a intendente, ganá y luego hablamos” (casi le hice caso, pues me presenté a candidato como senador provincial y perdí). Hasta allí, más que un alto compromiso con el proyecto parecía un gran compromiso con el gobierno local y con la información errónea que estaba recibiendo, vaya a saber de quien.

¿Pero qué ocurrió? Sorpresa. Con el transcurrir del tiempo y, luego de su enojo inicial, en el último año el Ingeniero Obeid cambió su decisión a mediados de 2007 para bien y con motivo de su campaña electoral y la de sus candidatos locales. Esto es, aparecieron las partidas y en algunos casos el dinero, hubo inversiones en el Samco, 107 Emergencias, va a llamar a licitación para hacer el asfalto a La Orilla (lo pagará el Dr. Binner) y surgieron otras asignaciones comprometidas en proyectos para la ciudad. Esperemos, que el próximo gobierno lo concrete y lo pueda pagar, obviamente. Veremos cómo recibe la provincia el próximo gobierno a partir del 10 de diciembre.

Desde el Concejo, cientos de veces he pedido información oficial y me fue negada sistemáticamente, pero lo hemos hecho como corresponde en una democracia republicana, a través de proyectos de nuestra autoría. Solicitamos información sobre los siguientes aspectos: económico-presupuestarios, incluyendo estados patrimoniales completos, inmuebles, rodados, maquinarias, muebles y útiles y otros bienes de propiedad de nuestro municipio; nómina completa de juicios que posee el Estado Municipal como demandado y actor, acompañado del estado de los mismos; política con el personal y cumplimiento del Estatuto de Empleados y Obreros Municipal; ejecución y rendición de la obra pública recuperable (pavimento, cloacas, alumbrado público, agua potable); ambiental; plan estratégico de la ciudad, o sea planeamiento sobre el crecimiento ordenado de la misma; política de desarrollo y de áreas o parques industriales y/o de actividades económicas; aplicación de políticas efectivas de educación vial y de las normas vigentes sobre tránsito a los infractores a fin de preservar la salud y la vida humana; actuación de representantes municipales en la gestión en Consorcio Vial; Samco; ITEC, etcétera.

Y lo hemos hecho de manera oficial desde el Concejo (poder del estado que sanciona normas y debe controlar la gestión del Poder Ejecutivo Municipal) con el acompañamiento de todos los concejales, incluso los de la UCR. Se aprobaron innumerables Pedidos de Informes y ellos, en un 99 por ciento de los casos, nunca fueron contestados.

Nuestro bloque ha tenido que trabajar en todos estos años en base a un gran esfuerzo y procurándose información extraoficial, sobre la gestión municipal y la ciudad, para poder legislar y controlar el accionar del Ejecutivo Municipal. Esta política, obviamente, conlleva riesgos e inseguridades propias del mecanismo de obtención, en cuanto a la calidad y certeza de la información y la seguridad de las personas que la suministraban. Por estas razones, los datos se revisaban, confirmaban, se analizaban y luego se tomaban como ciertos para la toma de decisiones.

Espero, por el bien de todos los esperancinos y nuestra querida ciudad, que el nuevo gobierno municipal no cometa los mismos errores o actúe de la misma manera que los que finalizan su gestión. Cumpliendo así, sus promesas electorales, los programas y estilo de gestión comprometidos con la gente que lo llevó al triunfo electoral del pasado 2 de septiembre. Obviamente, que en los proyectos y modelos de gestión se han tomado muchas ideas, proyectos y manera de entender la política como el PDP, ya que en los últimos años hemos compartido muchas actividades entre nuestro bloque y el justicialismo. Además, esperamos que entienda el mensaje de la ciudadanía “que no quiere sentirse ignorada por su gobierno, que envuelto en su soberbia la engañó y que, en definitiva, se engañó a si mismo cometiendo permanentes errores y desea que cumpla con las promesas y los programas comprometidos en la campaña electoral”.

Pronto, con el poder en sus manos, el justicialismo ganador en Esperanza accederá a mucha información veraz, tanto para su gestión como para brindar a la ciudadanía; conocerá documentación y realizará su propio inventario, relevamiento y análisis de todo ello y podrá verificar cómo están las cosas en nuestro municipio. Aunque muchos suponemos, de manera bastante cierta, cual será el resultado final de la información ya que nos hemos ocupado durante años de su obtención extraoficial, su análisis y, a partir de ella, la generación de proyectos de toda índole: presupuesto municipal (no únicamente como instrumento legal sino como herramienta de gestión y la derogación de plenos poderes para su formulación y sus ajustes. Aclaro que los plenos poderes han distorsionado la formulación y ejecución de los presupuestos públicos, no sólo en el orden local sino también en la provincia y en la nación), obra pública recuperable y no recuperable, personal-contratos-pasantías, servicios públicos, Caja de Jubilaciones, resarcimientos económicos, juicios, desarrollo de la actividad económica y medio ambiente, planeamiento del desarrollo y usos del suelo, obras privadas: su reglas y control, tránsito, reglas y mejoras en la seguridad del mismo, etc.

Siempre entendimos que la buena información oficial es un tema fundamental para una gestión de cara hacia la gente, hacia todos los vecinos y a uno mismo como gobierno, para poder mirarse al espejo y no autoengañarse y reconocerse en el compromiso o camino asumido.

Por último, conviene recordar que más vale recibir a la crítica como construcción de la verdad, proceda de donde sea, y no el halago y la complacencia de los obsecuentes, que siempre los hay. En definitiva, “Juan Pueblo” pagará con su bolsillo o de otra forma, las equivocaciones o las malas acciones de sus conductores políticos que, por ahora, el castigo no será más que el de las urnas. Al menos en nuestro país y en estos tiempos.

Autor: Concejal CPN Víctor Lang.




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