UN PROBLEMA COTIDIANO
“Las drogas están matando nuestro futuro”
El autor se refiere sobre la problemática de las drogas en los jóvenes y niños indefensos. Un flajelo que golpea a la sociedad y que hoy parece imposible detener.
06/08/2009


Sres. Senadores y Diputados Nacionales:

Los convoco a ponerse a trabajar en forma urgente sobre este flagelo que está matando, no sólo a jóvenes, sino también a niños indefensos. Sin temor a equivocarme, la juventud sana de cuerpo, mente y alma, son las reservas que tienen los países para construir su futuro.

Como pretendo que mis nietos y todos los niños y jóvenes puedan ser mañana “ciudadanos de una República” y no habitantes de un país bananero, recurro a quienes tienen la potestad de reformar leyes existentes y que, con ellas, comprometan duramente a los responsables de tan vil matanza (matanza de muerte, no del súper poblado Distrito La Matanza).

Considero que deben asumir el compromiso de llevar adelante esta verdadera batalla y si la misma se transforma en una “Guerra a las drogas”, bienvenida sea esta guerra.

Dejen sus miedos de lado, por lo menos una gran mayoría de nuestros representantes Nacionales así lo demuestran. Dejen de pensar sólo en las próximas Elecciones, en perpetuarse en sus bancas y piensen en las generaciones futuras.

Prestigien ese fabuloso edificio que tiene Argentina, ubicado en el corazón de Buenos Aires; sacudan al mismo con ideas nuevas; denle brillo, ese brillo luminoso que otrora le dieran: Juan B. Justo, Alfredo Palacios o el gran Fiscal de la Patria: Lisandro de la Torre, o Enzo Bordabehere, cuya sangre regó el piso del Senado cuando un matador a sueldo acabó con su vida. Observen el espejo retrovisor de la historia; dirijan sus pensamientos hacia esos grandes y muchos otros que prestigiaron el Congreso Nacional.

Actualmente, el común de la ciudadanía descree hasta del más honesto dirigente político bajo la acostumbrada frase de que “una vez en el poder, olvidan sus hermosos y promisorios discursos para abocarse a comer todos del mismo banquete”… ¿Se equivocan?.

La gente común tiene claridad respecto a la problemática de la droga, sabe que “si se quiere, se puede erradicar”… Que son los gobernantes quienes deben comprometerse con fuerza en su accionar; es por esto que les prestaron su voto; porque aún esperan hechos concretos y “mano firme” a la hora de encontrar responsables, juzgarlos y hacer cumplir las condenas. Nada es imposible.

Comprometan a la Sra. Presidenta de la Nación o al Presidente Virtual a abocarse a ésta cruzada, no es una idea alocada, es su obligación para con el país. Hagan lo propio con Jueces y Fiscales, como así también con el periodismo; el llamado “cuarto poder” puede colaborar en gran medida.

Sólo se trata de dejar de lado los jugosos dividendos que genera el negocio de las drogas. Y pueden contar ustedes con la humilde colaboración de quien suscribe y quien en cuatro años de labor Legislativa en Santa Fe (2003-2007) intentó hacer “algo”, pero chocó con verdaderas muralla.

Recuerdo una gran Asamblea que debía llevarse a cabo en nuestra Legislatura; pretendía con esa iniciativa producir un gran debate. Sorpresivamente, horas antes de la convocatoria, debimos trasladarnos a una sala cercana… ¿Qué había sucedido?... “No podía utilizarse la casa de las leyes”.

Seguramente se supo que uno de los panelistas era la Jueza Federal de Rosario, Dra. Laura Cosidoy, quien por aquel entonces denunciaba con claridad dónde se escondía la droga en dicha ciudad.

Otra panelista en aquella importante reunión era la valiente Sra. Norma Castaño, madre de un adicto a quien pretendía recuperar y en su lucha denodada por salvar a su hijo, incursionó en ese “oscuro negocio”, denunciando con nombres y apellidos a policías de la Provincia de Santa Fe, involucrados en tan fácil negocio. Se la llegó a llamar “la loca Castaño”… Sí, parecía loca, pero no lo era, ni lo es, ya que su lucha continúa en absoluta soledad. Sólo algunos pocos periodistas “se jugaron” colaborando con ella.

A la mencionada Asamblea y, como Legislador, invité por notas (entregadas personalmente y en sus respectivos despachos) al entonces Gobernador Jorge Obeid (hoy Diputado Nacional) y a sus Ministros. Las inasistencias fueron totales y el silencio reinó en el Poder Ejecutivo.

Por aquel entonces era fresca la noticia de la muerte del Cabo de Policía Claudio Capdevila, un valiente que incautó un cargamento de droga en Villa Trinidad, Dpto. San Cristóbal y, por “rarísima casualidad”, el narcotraficante detenido por ese verdadero Servidor Público, fue puesto en libertad a la brevedad por quienes “imparten justicia”… Otra “rarísima casualidad”: el valeroso agente Capdevila “se suicidó?” en un confuso accidente… “Rara casualidad”, tal cual se lo manifesté a los Jefes Policiales que entrevisté en ese Departamento, ocupándome del caso.

Por supuesto que nada podían aportar, ya que todos eran nuevos en sus cargos; los anteriores habían sido trasladados a otras reparticiones o “removidos”, como lo denominan en la jerga policial. Señores Senadores y Diputados Nacionales: en mis giras por el norte de la Provincia de Santa Fe todos conocían el hecho de que se encubrían las pistas “clandestinas”.

Pedí informes al Poder Ejecutivo, jamás contestados por el Gobierno Santafesino 2003-2007. Visité la Brigada Aérea de Reconquista para interiorizarme sobre el tema. De esta Brigada, que fuera orgullo Nacional, ya casi no queda nada. No disponen de radares adecuados para detectar “aviones piratas” que bajan impunemente y son escasos los recursos para mantenimiento y combustible, necesarios para realizar los vuelos de pilotos en actividad.

Lo que debería servirnos como seguridad, está totalmente desmantelado; pero la Sra. Presidenta gasta cifras astronómicas en viajes por el mundo acompañada de numerosas comitivas. Viajes que, en gran medida, casi nada aportan al beneficio genuino del país.

No tenemos aviones para seguridad Nacional, pero sí dispone ella del fastuoso Tango 01 y 02, y del mismo modo el Presidente virtual (Néstor) para trasladarse en campaña electoral por el territorio nacional o visitar su verdadero domicilio en la Pcia. de Santa Cruz, aunque, inconstitucionalmente se lo haya habilitado como candidato en Buenos Aires.

Señores Representantes Nacionales: si este tema les interesa o preocupa (hecho que anhelo como la mayoría de los habitantes de nuestro querido país), pueden entrevistar al ciudadano Claudio Izaguirre, quien fija su domicilio en calle Estados Unidos 1312 de Capital Federal y sus teléfonos y correo electrónico son: 011-49421789 o 1551328916, e-mail info@asociacionantidroga.org.ar. El nombrado denunció en reiteradas oportunidades al Ministro de Justicia Aníbal Fernández y lo llama “El narco ministro”, quien se encuentra abocado a impulsar y aprobar la Ley de despenalización de la droga.

Ante tamaña denuncia el nombrado Ministro sólo contesta con agravios al ciudadano Izaguirre. ¿No sería saludable que este Funcionario sea sometido a un debate público en el recinto del Congreso?. Piensen en esa madre que recientemente luchó e hizo encarcelar a su hijo para que la droga “no lo mate". Y, como ella, tantas otras familias destruídas por el flagelo.

Se puede… Sólo se necesita coraje y patriotismo, virtudes de las cuales dudo (al igual que la mayoría de los argentinos) posean nuestros Gobernantes, aunque conozco excepciones. Los comprometo a declarar “esa guerra” y me comprometo a colaborar con quienes tengan el valor de asumir la responsabilidad de evitar más muerte.

Autor: Héctor Eduardo Jullier-Diputado Provincial (MC).




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