CARTA DE LECTORES
Connivencia santoral
Muchas veces he oído que de religión y política no hay que hablar en reunión…porque siempre habrá alguien que no estará de acuerdo con nuestra forma de pensar y esto puede provocar un final diferente al momento ameno.
05/02/2013


Pero como soy de expresarme y públicamente, cada vez que he entendido que hay situaciones que deben volver a su cauce normal (o lo que entiendo por normal) como ciudadana bautizada, que cree en un Ser superior, entiendo que hay un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.

Por los motivos que fuere, para perpetuar la Fe o para reconocer a humanos y humanas que han dedicado gran parte de sus vidas en la Tierra a promover el bien común, los hay quienes de la noche a la mañana erigen por su cuenta y sin permiso alguno, especies de Santuarios.

Es común ver al costado de caminos, cruces, banderas rojas, flores de plástico y carteles que suponen la adoración a algún santo o como recordatorio de alguna muerte.

Santa Fe no escapa a estas costumbres arraigadas desde largo tiempo. Y voy a referirme al emplazamiento de una especie de “altar” (casita de madera, banderas rojas, soporte para vela, pintura sobre pared de aproximadamente 1,50 x 1,50) situado en Pedro Víttori al 4700.

Mientras yo pagaba para que me ayudasen a “barrer” bolsas de nylon, gran cantidad de hojas secas de los árboles de Ficus Elástica: Gomero, a escasos metros un taxista, que a propósito dejó su auto estacionado lado izquierdo por más de una hora, encendía una vela roja al Gauchito Gil.

Me acerqué y pregunté porqué estaba haciéndolo y si no pensaba que podía generar un incendio al haber tal cantidad de hojas secas (parvas) en el lugar.

La respuesta: acá murió mi primo. También pregunté si él había pintado y “armado” el escenario y si contaba con autorización del dueño de la pared o de la Municipalidad. Tuve que mandar a llamar al primero, delante del taxista (hombre pasados los 40 años, de anteojos, excedido en peso, tez blanca, poco cabello, estatura mediana) el empresario negó tal autorización y de buenas maneras le pidió quite todo de inmediato, por cuanto era propiedad privada y coincidía conmigo en la posibilidad de que se propagara la llama de la vela.

Nada hizo el taxista sólo mantener el taxi mal estacionado con la puerta del conductor abierta y eso sí, durante más de una hora, hasta que según él, como era costumbre, se apagara la vela.

Testigos del hecho: operarios de limpieza de la Municipalidad que “estaban sólo para cortar los yuyos, no para recoger hojas” y un Sr. sentado en el banco al que la vida no lo está tratando bien hace tiempo.

Según los empleados municipales manifestaron que hay denuncias en Fiscalía Municipal (lo que no he corroborado) pero que están esperando la orden para que el lugar vuelva a ser lo que se proyectó y ejecutó con los impuestos de los contribuyentes.

Es notorio el deterioro que presenta el Jardín del Líbano, otrora “Jardín Botánico”, una belleza para la ciudad y lugar de eventos hasta no hace mucho.

Que en un radio de 50 mts. Luciano Torrents, Pedro Vittori, Aristóbulo del Valle y Gutiérrez de “zona residencial” le queda poco. Que se limpia el predio del Parque Federal pero lado Oeste, fondos de los inmuebles de Pje. Rivadavia 4700 (sí, después de décadas, se logró un solo nombre, aunque falte su señalización según ordenanza 11.886), que aún subsisten tramos de rieles que obstaculizan el paso de las máquinas para el corte de yuyos, que los “amigos de lo ajeno” incursionan reiteradamente por el lugar (denuncias en Seccional 11) que se espera por la autorización fehaciente de la apertura de ingresos a las viviendas y comercios, y mucho más.

Entonces, no les parece que es hora, que a los Santos se los venere en capillas, parroquias, iglesias y a los muertos en los cementerios?

Si cada quien entiende en su dolor, que las paredes ajenas y los espacios públicos están a disposición para “fabricar” altares, a riesgo de provocar daños y perjuicios a nuestros semejantes, tal como sucedió hace tiempo con un quincho existente en Pje. Rivadavia casi Gutiérrez, es que hemos llegado al límite del respeto, o mejor dicho, alguien me dice qué es? Porque no lo encuentro a menudo por ningún lado.

Marta Snaidero

DNI:12.215.210




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