OPINIÓN
La seguridad es responsabilidad de quienes gobiernan
En los últimos años, los santafesinos nos hemos acostumbrado a vivir en una suerte de “temor constante” ante posibles robos, muchos acompañados de situaciones de violencia, de los cuales ninguno de nosotros estamos exentos.
15/02/2013


Todos tenemos un conocido, amigo, pariente, o por qué no, nosotros mismos, que ha sido víctima de algún hecho de delincuencia, hechos que se fueron agravando en su frecuencia y modo, y que en muchas ocasiones fueron cometidos por personas con antecedentes o con un paso previo por algún -mal llamado- correccional.

Si bien es cada vez más frecuente escuchar sobre movilizaciones y pedidos de justicia, presionar para el endurecimiento de las penas o para “encarcelar a los delincuentes”, discusión que sin dudas debe abordarse y que requiere medidas de corto plazo, no parece ser la solución definitiva y de fondo a los problemas de inseguridad.

No se trata de llenar cárceles hasta el extremo, sino de reconstituir un tejido social que se debilitó y se rompió por muchas causas que seguramente exceden a la gestión de este gobierno, pero no hay dudas que durante el último lustro la impericia y la desidia las han agravado.

Numerosas marchas, comunicados, reuniones en las que se trata de requerir soluciones a quienes son los encargados de dar respuestas, en este caso el “Estado Provincial”, parecen no inmutar a nuestro Gobernador, quien es nada menos que el Jefe de Policía de la Provincia. Y lamentablemente sus respuestas han sido, al menos insuficientes, imputando responsabilidades fuera de sí, haciendo comparaciones raras con otros Estados o anunciando compra de elementos policiales o construcción de comisarías lo cual está bien, pero de ninguna manera atacan el tema de fondo.

Cada vez se hace más necesario terminar con las excusas y las presentaciones teatrales de proyectos, plataformas y maquetas. Las políticas de seguridad y desarrollo requieren de ponerse al frente de las demandas sociales, de planificarlas y presupuestarlas. Difícilmente se pueda combatir el narcotráfico o tener políticas de prevención de adicciones con menos del 2% del presupuesto.

No se puede gobernar eludiendo los problemas o diciendo que cualquier observación opositora tiene que ver con operaciones para desestabilizar a un gobierno, que por otra parte, sólo se debilita a sí mismo, dejando en claro que la mejor estrategia que ha tenido como Frente Progresista es la mediática, al precio de postergar el crecimiento de la provincia y de incumplir muchas de sus promesas electorales.

Seguramente ninguna de las fuerzas de la oposición podrá decir que tiene todas las respuestas sobre la inseguridad, pero lo peor que puede suceder es la inacción para contrarrestar esta situación. Hace pocos días leíamos en los medios que en Uruguay se agravó esta problemática y que nada menos que el Presidente se puso al frente para encontrar soluciones. Es así que José Mujica se hizo cargo, sin mirar para otro lado, ni explicar que la responsabilidad no era de él, esa es la diferencia.

Hoy vemos la convocatoria a todos los sectores políticos para discutir sobre la seguridad, y está muy bien. Aún con opiniones internas encontradas, el justicialismo ha dado sobradas muestras de acompañar al Gobernador en todas y cada una de las iniciativas que llevó a la Legislatura –siendo mayoría en ambas cámaras- entonces es hora que también este tema se ponga sobre la mesa y se acepten los fundados reclamos con medidas concretas para su solución.

Nadie duda que para llevar calma a los santafesinos, es necesario contar con políticas de prevención y control del delito inmediatas, con una policía efectiva, capacitada y sobre todo, equipada y con suficiente infraestructura y logística para contener a las víctimas y saber cómo actuar, que tenga presencia efectiva en los barrios (no solamente cuando se produzca un hecho de magnitud) y por sobre todo, el respaldo político suficiente para llevar adelante su accionar.

Pero para reconstruir el tejido social del que hablábamos es necesario involucrarse en las problemáticas sociales en general, y las de la juventud excluida en particular, aquella juventud que no estudia ni trabaja, que en consecuencia ve su futuro frustrado, y cuando esto se multiplica, la frustración es social y el problema pasa a ser de todos.

Reinserción social de jóvenes

Durante la etapa que fui Diputada Provincial plantee hasta el hartazgo la necesidad de intervenir en el mediano y largo plazo para combatir la inseguridad, con propuestas concretas sobre diferentes temas, y en especial, el de la reinserción social de jóvenes, medidas que indudablemente requieren destinar fondos que sin duda son una Inversión social a largo plazo.

En dos oportunidades, y en consonancia con lo expresado por las fuerzas vivas de la ciudad de Santa Fe y respetando el destino para el que fue incorporado a la provincia durante la gestión del Ingeniero Jorge Obeid, presenté un proyecto que apuntaba a la reconversión del predio del ex Liceo Militar General Belgrano en Recreo, como un Centro Multidisciplinario de Reinserción Social para Jóvenes. El proyecto de Ley tenía como finalidad capacitar y reinsertar a los adolescentes que no estudien ni trabajen, como así también a aquellos que se encuentren en conflicto con la Ley Penal, previendo mecanismos de apoyo psicosocial, como así también en instrucción laboral en distintas áreas. Planteando, además que la experiencia se replique en toda la provincia y con ello se deje a cargo de los directivos de cada institución la posibilidad de brindar una oferta educativa acorde a las demandas de la región en la cual se encuentra inserto cada instituto, lo que aportaría mayor flexibilidad para el ingreso al mercado laboral.

De ninguna manera esta iniciativa pretendía ser una solución acabada del problema, pero sí fue una idea y una propuesta para empezar a diagramar una acción concreta a favor de los jóvenes y del futuro social, que implícitamente también lo es a favor de la seguridad. Por parte del gobierno del Frente Progresista -que contó con uno de los presupuestos más altos de la historia de la democracia desde 1983- no hubo otra iniciativa, ni se debatió nada relacionado con esto.

Sin embargo, hoy podemos ver el edificio del ex Liceo obsoleto, con mínimas reformas y esperando ser habitado por alguna delegación administrativa del Nodo Santa Fe. Así es, otro gasto innecesario de la mala administración socialista-radical, en pos de aumentar el tamaño del Estado, un Estado grande, bobo y con pocas respuestas a las grandes problemáticas de la inseguridad.

Por C.P.N. Silvina Frana

Diputada Provincial MC

Contacto: (0342) 154 084732




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