PANORAMA
EMPRESARIO
REGIONAL



EMPRESAS RECUPERADAS
Cuando se puede salir adelante desde el modelo cooperativo
A partir de la recuperación de una empresa concursada y en quiebra, la cooperativa Galletti inició un proceso de transformación basado en una eficiente administración de los recursos y en conservar la tradicional elaboración de productos naturales y artesanales.
Por Marina Trevisan
Redacción El Santafesino
24/10/2018

Los integrantes de la cooperativa Galletti decidieron defender su fuente de trabajo y mantener intacta la tradición de elaborar “un producto artesanal que no tiene productos químicos”.
Fuente: El Santafesino

El 13 de septiembre de 2016 fue una jornada normal para millones de personas en nuestro mundo laboral. En la localidad de Candioti (departamento La Capital) significó un quiebre definitivo en la vida de los 34 operarios que diariamente elaboraban fideos y grisines en la firma Galletti.

Norberto Clebot se desempeñaba como repartidor a distancia desde 1990 y recuerda en diálogo con El Santafesino: “cuando llegamos nos dieron la información que no había nada más”. Ante un panorama incierto y desolado, los trabajadores decidieron cortar la Ruta Nacional Nº 11 con el objeto de visibilizar el estado de situación y reclamar una solución al conflicto laboral.

A través de la mediación efectuada por el gobierno provincial, la patronal acordó la cesión del “edificio, las máquinas, los clientes y la marca para que nosotros nos hagamos cargo de la fábrica”; a modo de indemnización.

Un párrafo subsume el proceso de conversión de la empresa a la cooperativa Galletti, constituida formalmente el 1 de noviembre de 2016 con 27 socios. Quedará pendiente expresar con palabras las emociones que atravesaron a los empleados durante aquellos días de zozobra y osadía.

Desde sus inicios, Norberto Clebot fue elegido como presidente de la cooperativa Galletti. Así narra los inicios del emprendimiento: “tenía 40 bolsas de harina en mi camión, porque acá no había ninguna. Uno de los pibes que estaba mirando nos dijo que hagamos algo que se venda rápido y nos dio la idea de hacer rebozador. Me acuerdo que era martes y el jueves llevamos 100 bolsas de rebozador a Villa María (Córdoba). Con ese dinero comenzamos a comprar harina y empezamos la fábrica”.

Si bien continúan elaborando fideos y grisines, actualmente “el 60% de la producción pasa por el rebozador”. En este sentido, el presidente de la cooperativa puntualiza que envían “300 bolsas mensuales a Misiones” y agrega que tanto Córdoba como Santa Fe constituyen importantes puntos de venta.

“El resto de los productos vendemos en Tucumán y Misiones. Corrientes es el mejor mercado que tenemos, vamos todas las semanas, y en Santa Fe volvimos a recobrar todos los supermercados”, añade Clebot.

Bien santafesino

En 2018, los productores de la cooperativa Galletti obtuvieron el sello “De mi tierra Santa Fe”. Se trata de una marca colectiva de certificación que otorga el Estado Provincial a micros, pequeñas y medianas industrias agroalimentarias que se encuentren asentadas en el territorio santafesino y que cumplan con los requisitos establecidos.

“Galletti es una marca con tradición porque es muy conocida en la zona por la calidad familiar. El mismo (ex) dueño nos ha dicho que el fideo es igual y nos vino a felicitar”, expresa con orgullo el presidente de la entidad.

En esta nueva etapa, la cooperativa continuará auspiciando la XVII Fiesta Provincial de los Fideos que organiza el Club Juventud Unida de Candioti. También marcó presencia en las dos ediciones de “Expo Coop”, la feria impulsada por el Ministerio de la Producción de la Provincia de Santa Fe en adhesión al Día Internacional de las Cooperativas.

Valores cooperativos

“La gente puso el hombro y pasó de este lado del mostrador: de ser empleado a ser patrón”. Así resume Clebot el resultado de un proceso que continúan asimilando: “uno estaba acostumbrado a ser empleado, y nada más, pero ahora sos patrón. Hoy sacaba la cuenta que estamos superando las 100 personas diarias que comen gracias a la cooperativa y uno tiene que pensar en eso”.

“Cuesta mucho porque cambió la ideología, cambió la forma de vivir”, asume el dirigente. De todas maneras, aprendieron a sobrellevar las desavenencias y a establecer acuerdos básicos: “para formar la cooperativa, hay que estar en un grupo que se respeten todos, que haya mucha decencia, sobre todo en el manejo del dinero. Nosotros lo estamos logrando”.

La unión de los empleados, el acompañamiento de los familiares, el apoyo de los vecinos y el asesoramiento del estado fueron centrales para recuperar la principal fuente de trabajo genuino en Candioti. A tal punto, que “hay gente joven que va entrando con los planes del gobierno y después van quedando efectivos”, asevera Clebot.

A paso firme

Los integrantes de la cooperativa Galletti decidieron defender su fuente de trabajo y mantener intacta la tradición de elaborar “un producto artesanal que no tiene productos químicos”.

Una vez solidificadas las bases, impulsaron el crecimiento de la fábrica recuperando la confianza de proveedores, clientes y consumidores. Una eficiente administración de los recursos permitió adquirir un camión y varias computadoras, así como también, superar el cimbronazo inflacionario que se vivió en el segundo trimestre del año. Actualmente, proyectan comprar un horno y una máquina de elaboración de fideos.

Con el paso del tiempo, los protagonistas de esta historia fueron mutando incluso sus propios imaginarios. “Esto es una salida laboral muy buena. Me animo a decir que no se asusten si les toca, como nos tocó a nosotros, quedarnos sin trabajo y, de un día para el otro, ser patrones”, sostiene Clebot y, sin titubeos, afirma: “va a ser una fábrica que va a progresar mucho”.



Imágenes relacionadas

Actualmente, proyectan comprar un horno y una máquina de elaboración de fideos.
Fuente: El Santafesino