RELACIONES POLÍTICAS
Reutemann y Kirchner, una relación del odio al amor
Contrariamente a lo que sucedió durante el período pre electoral, el gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, eligió un perfil bajo para transitar su penúltimo mes de mandato, con escasas apariciones públicas.
Redacción
21/01/2004


Uno de los temas que lo obligó a abandonar su despacho de la Casa Gris fue el fenómeno meteorológico que azotó al sur de la provincia, causando millonarias pérdidas económicas.

"El panorama es muy crítico y desolador", dijo el mandatario desde Pavón Arriba, el 13 de noviembre último. "Todo está en el suelo. Están destruido silos, maquinarias agrícolas, tinglados; viviendas, escuelas; todo ha sido destruido", decía consternado el gobernador.

En la ocasión, no dejó de reconocer la solidaridad de la gente que, como con la catástrofe hídrica, permitió paliar más rápidamente la situación. Del mismo modo, agradeció la ayuda crediticia que, mediante el Banco Nación, concedería a los productores afectados, el gobierno nacional.

Dos días más tarde, el 15 de noviembre, Reutemann debió cumplir con la tradición de celebrar un nuevo aniversario de la fundación de Santa Fe desde Cayastá, conocida como "Santa Fe la Vieja".

El escenario fue propicio para que el Jefe de Estado provincial vinculara el hecho histórico que se evocaba con otro que también será imborrable, particularmente para él: las inundaciones.

En tal sentido, rescató "la fuerza y solidaridad de la ciudad de Garay". Y sostuvo que el "desafío" está en materia de transporte y comunicación, en especial para sumar a la estación fluvial santafesina al activo complejo portuario del sur provincial. "Esta reconversión del puerto de Santa Fe debe servir para redefinir los vínculos de la ciudad y el río", que estuvieron presentes en el origen del primer asentamiento urbano del Plata.

También en ese discurso, Reutemann apeló a la Nación en un tono de reproche, que más tarde se suavizaría.

"Los santafesinos tenemos por delante un panorama alentador; la provincia aporta el 60% de las exportaciones argentinas. Por eso, parte del aporte que los santafesinos hacemos a la Nación debe volver a la provincia".

"Algo del aporte de Santa Fe al país tiene que volver para mejorar nuestras rutas, nuestro puerto, abriendo nuevas puertas a la tierra, como quería Juan de Garay", sentenció el mandatario.

Apenas cinco días después, el tono del gobernador santafesino respecto de la Nación experimentó un notable giro. Se encontró con el Presidente Néstor Kirchner el 20 de noviembre en la ciudad de Rufino, donde el Jefe de Estado suscribió convenios para llevar soluciones a la crisis hídrica que se genera en el sur provincial por los excesos de la Laguna La Picasa.

"La firma de hoy de estos contratos me da una enorme satisfacción: la de sentirme acompañado en mi necesidad de fortalecer la infraestructura de esta provincia para que pueda aumentar los recursos que hoy cede a la Nación en concepto de exportaciones. Porque si ahora somos capaces de exportar casi el sesenta por ciento de las ventas al exterior -reiteró-, pensemos en lo que podríamos crecer si se solucionan los problemas hídricos que hoy castigan a una de las zonas más ricas del país y de la provincia". "Me siento acompañado en la necesidad de fortalecer la infraestructura de esta provincia, para aumentar los recursos que hoy llegan a la Nación en concepto de exportaciones", destacó

Las declaraciones y el encuentro marcaron un hito en la relación de ambos mandatarios. Kirchner se había referido a Reutemann calificándolo como „"mi amigo, el Lole". Y Reutemann devolvió gentilezas.

El 25 de noviembre, en declaraciones a DyN, negó categóricamente que tuviera previsto integrar un bloque menemista a partir del 10 de diciembre, cuando asuma como senador nacional, tal como lo había manifestado el propio Carlos Menem.

Poniendo distancias a su pasado, Reutemann dijo ahora que su propósito es ser un colaborador más del gobierno de Néstor Kirchner y trabajar por los intereses de su provincia.

"No tuve ningún tipo de charla con nadie para conformar o integrar un bloque", sentenció el mandatario dejando a salvo el reciente "romance" alcanzado con el Presidente Kirchner, y que seguramente espera, no sea tan sólo un "amor de verano".