FITOSANITARIOS: UN PUNTO DE PARTIDA
Legisladores proponen regular el uso de agroquímicos en la provincia Santa Fe
Dos senadores presentaron un proyecto de ley que propicia un sistema de control y manejo adecuado de las sustancias químicas de uso agrícola. Se busca lograr una mayor responsabilidad en el cuidado del medio ambiente y de la calidad sanitaria del trabajador rural.
Por Luciano Andreychuk
Redacción
12/11/2004


Con la firma de los senadores radicales Felipe Michlig y Carlos Fascendini, fue presentado para su tratamiento legislativo un proyecto de ley que propone establecer un control del manejo, almacenamiento, transporte y disposición final de las sustancias químicas de uso agrícola en la provincia de Santa Fe.

Michlig y Fascendini explicaron la gravedad de la problemática actual sobre este tema: "Actualmente, a pesar de las restricciones vigentes, se siguen usando plaguicidas que tienen efectos agudos y crónicos en la salud de las personas expuestas. El vehículo principal de transmisión de las patologías producidas por el uso indiscriminado de estas sustancias es el agua. Sabemos que la actividad agrícola es la principal usuaria de recursos de agua dulce, ya que utiliza un promedio mundial del 70 % de todos los suministros hídricos superficiales. De esto se desprende que la agricultura es, al mismo tiempo, causa y víctima de la contaminación de los recursos hídricos. Es causa, por ejemplo, por la descarga de contaminantes y sedimentos en las aguas superficiales y/o subterráneas; es víctima por el uso de aguas residuales y aguas superficiales y subterráneas contaminadas, que a su vez contaminan los cultivos y transmiten enfermedades a los consumidores y trabajadores agrícolas".

Los legisladores recordaron que "estos productos son sustancias poco solubles, fácilmente degradables y se absorben fuertemente por el suelo, lo que limita su afección a los acuíferos. Pero si alcanzan a las aguas subterráneas, los procesos de degradación y retención de los contaminantes disminuyen notablemente y los efectos pueden ser muy graves", advirtieron.

Por todo lo antes expuesto, los senadores radicales fundamentaron la iniciativa en la imperiosa necesidad de adoptar medidas preventivas y de control que propendan a evitar la contaminación producida por estas sustancias químicas en áreas destinadas a la producción agrícola-ganadera, preservando el medio ambiente y la calidad sanitaria de las familias rurales.

El proyecto de ley

Según la letra del proyecto, la regulación de los fitosanitarios químicos en su etapa de comercialización será competencia exclusiva de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Autoridad de Aplicación que deberá: a) Promover el desarrollo de Programas integrales de Capacitación en el manejo y disposición final de los agroquímicos; b) Intensificar las acciones de información al público usuario; c) Fomentar el desarrollo de buenas prácticas sobre el uso y comercialización de las sustancias químicas utilizadas como plaguicidas de uso agrícola, etc.

Otras funciones especificas de la Autoridad de Aplicación serán: disponer en coordinación y convenio con entes oficiales o privados vinculados al área de los fitosanitarios, los mecanismos necesarios para llevar a cabo el seguimiento post-registro en lo referente a manejo, uso y disposición final de los agroquímicos; inspeccionar los predios, equipos, vehículos y demás instalaciones utilizadas en todas las fases de distribución, comercialización y uso de los agroquímicos; aplicar medidas precautorias que hagan cesar toda actividad que se considere contaminante; asegurar que todas las afirmaciones utilizadas en la publicidad de un agroquímico estén en conformidad con lo aprobado en el Ministerio de la Producción, entre otras.

El proyecto establece un Sistema Provincial de Control y Vigilancia sobre las empresas fabricantes y/o expendedoras de agroquímicos, las cuales serán responsables del seguimiento, recuperación y disposición final de los envases que contienen dicho producto hasta el otorgamiento del "Certificado Ambiental" por parte de la Autoridad de Aplicación. Los envases deberán estar debidamente identificados con la marca del fabricante y/o empresa encargada de la distribución del citado producto; además deberán "poseer un código único de identificación en lugar visible, debiendo ser el mismo inviolable", señala en su artículo 3. Se prohíbe "el almacenamiento y manipulación de fitosanitarios y/o sustancias afines en el mismo ambiente donde se fabriquen, preparen, almacenen o vendan alimentos, bebidas y/o medicamentos de uso humano".

Otro punto saliente de la iniciativa es la creación, conjuntamente con el SENASA, de un Programa Provincial de Verificación de Calidad Sanitaria de los fitosanitarios químicos desde su importación o fabricación hasta su utilización o disposición final, tomando las muestras necesarias del producto donde ellos se encuentren. "Las muestras -dice el proyecto- serán remitidas al laboratorio oficial de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable o a los laboratorios reconocidos por el SENASA para su análisis". Esto permitirá una verificación adecuada de la calidad del producto químico.

Riesgo sanitario-ambiental

En cuanto a los desechos, cuya acumulación desmedida puede generar focos contaminantes, la Autoridad de Aplicación podrá, de ser necesario, implementar medidas correspondientes a la vigilancia en el manejo, eliminación y disposición final de desechos de fitosanitarios. Los residuos químicos deberán ser depositados en cubas o piletas para su posterior tratamiento y eliminación. Seguidamente, se propiciará el mejoramiento de los Programas de Vigilancia Epidemiológica, y el fortalecimiento de los servicios de salud y centros toxicológicos de información, diagnóstico, tratamiento e investigación. Será aplicado además un Programa Provincial de Monitoreo y Remediación de Residuos de Agroquímicos para casos de accidentes o volcamientos intencionales, tanto en cuerpos de agua como en suelos.

Finalmente, el artículo 20 prohíbe "el transporte de fitosanitarios de uso agrícolas que no estén debidamente embalados y protegidos para evitar la rotura de los envases que los contienen y el transporte de éstos, junto con alimentos, bebidas y/o medicinas de uso humano".




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