Desde hace tiempo, los pediatras del Hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia” venían solicitando mejoras en las condiciones de trabajo. Los reclamos no sólo referían a aumentos salariales, sino también a la necesidad de dotar al servicio de salud que prestaban de infraestructura adecuada. Sin respuestas del Ministerio de Salud de la provincia, el pasado 23 de agosto 17 médicos especializados en terapia intensiva presentaron su renuncia, lo que motivó la intervención de la Justicia provincial en el conflicto. La cartera sanitaria, por su parte, declaró la emergencia sanitaria en el nosocomio, e intimó a los profesionales a que vuelvan a prestar normalmente sus servicios en la Unidad.
“Ahora se pretende presentar a los médicos renunciantes como los responsables de la crisis del Alassia, pero esto obedece a la exclusiva responsabilidad del gobierno. No se puede comprender que hombres que desempeñan una tarea de extrema importancia para la comunidad, como estos pediatras, perciban salarios indignos y trabajen en condiciones inaceptables”, sostuvo el diputado provincial del Partido Demócrata Progresista, Héctor Jullier.
“El abandono de estos médicos y de las necesidades del servicio durante meses, demuestra que la salud no es una verdadera prioridad en las políticas de este gobierno. Sólo se actúa frente a situaciones terminales, pero no se resuelven los problemas de fondo”, expresó.
Para finalizar, el legislador expresó que “el Ejecutivo Provincial debe garantizar la continuidad del servicio de Terapia Intensiva del Hospital Alassia. Cientos de santafesinos que no poseen los recursos económicos suficientes para acudir a efectores privados pueden eventualmente correr serios riesgos de salud”, finalizó.