En febrero pasado, los senadores Carlos Fascendini (Las Colonias) y Felipe Michlig (San Cristóbal) presentaron por segunda vez un proyecto de ley tendiente a establecer el control del manejo y disposición final de los agroquímicos en su etapa de post-comercialización. La iniciativa originaria –que data del año 2004– no pudo alcanzar sanción definitiva por falta de tratamiento en la Cámara de Diputados, hecho que motivó una nueva presentación del proyecto.
“La preocupación manifestada por diversos sectores de la comunidad ante los efectos nocivos provocados por la utilización indiscriminada de agroquímicos ha tomado, en estos últimos días, estado público a través de distintas presentaciones efectuadas por entidades de protección del medio ambiente y la Defensoría del Pueblo”, dijeron los legisladores.
“El tema no es novedoso para este Bloque. La gravedad de la situación imperante motivó desde hace ya bastante tiempo nuestra preocupación, que se tradujo en la presentación de proyectos de ley que normalizan claramente este delicado problema ambiental y sanitario de la población en que se ha convertido el manejo de los agroquímicos”.
Michig y Fascendini entienden que el proyecto presentado abarca puntos clave para garantizar la efectiva aplicación de la norma legal, “cosa que en la actualidad, tal cual es de público conocimiento, no sucede. Entre otros aspectos, se otorga a la Secretaría de Medio Ambiente una participación de importancia en materia de control de la actividad, propiciándose la delegación a Municipios y Comunas del poder de policía sobre sus respectivas jurisdicciones”, puntualizaron.
La referida iniciativa incorpora la prohibición de la utilización agroquímicos dentro del límite de 1.000 metros de establecimientos educacionales rurales, de parques industriales, complejos deportivos y recreativos y de zonas de interés turístico, costas de los ríos, arroyos, lagunas o humedales y áreas naturales protegidas.
“En definitiva, creemos que (con el nuevo proyecto presentado) se avanza sobre la actual normativa, propiciando un mayor y más efectivo control y se fijan nuevos límites acordes a la necesidad de garantizar debidamente la salud de la población y el cuidad del medio ambiente”, enfatizaron los radicales.
“Lamentablemente, nuestra preocupación no ha encontrado el decidido apoyo que merece la problemática, lo que debe llamar a la reflexión y al abocamiento concreto y urgente de la presente propuesta legislativa”, concluyeron.