Una política educativa implica un modelo de país. En 1880, la estructuración del Estado Nacional otorgó un papel central a la educación. En este contexto, la escuela adquirió un rol fundamental como integradora de los actores sociales. Años más adelante, con la crisis de 1929 la escuela pasó a convertirse en una herramienta necesaria para impulsar el desarrollo económico de un país que avanzaba hacia un modelo más industrial.
Sin embargo, a mediados de 1960 ese modelo comenzó a agotarse y, desde entonces, la educación no volvió a encontrar un lugar preponderante en los destinos del país. Sumado al deterioro de la calidad de la enseñanza, la escuela llegó a convertirse, en la década de 1990, en un espacio de contención social que logró aumentar el número de estudiantes, aunque muchas veces en detrimento de los contenidos.
"En la actualidad, los principales problemas de la educación argentina no son de cantidad sino de calidad. Hace falta construir escuelas, sistemas de compensación a las desigualdades sociales y mecanismos que permitan que más chicos puedan acceder a la educación, pero también debemos realizar transformaciones pedagógicas sustantivas", dijo el ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, durante un encuentro que mantuvo con los integrantes de Programa Líderes de AACREA, un iniciativa orientada a formar personas con potencial de liderazgo para que puedan desarrollar emprendimientos sociales y políticos en sus comunidades.
Otro punto importante señalado por Filmus tuvo que ver con la estructuración del sistema educativo nacional. "La Ley Federal de Educación se aplicó de una manera muy heterogénea en cada una de las 24 jurisdicciones con las que cuenta la Argentina. Esto profundizó las diferencias existentes, en cuanto a la desigualdad de condiciones sociales y económicas de cada provincia, al tiempo que hoy existen unas 55 formas distintas de articular el sistema educativo del país", advirtió. "Por eso existe la necesidad de rediscutir el sistema educativo nacional", agregó.
Financiamiento educativo en crecimiento
"Cuando asumimos la gestión de Gobierno comenzamos una etapa de atención de urgencias, con siete provincias que no pagaban sueldos y otras que lo hacían con bonos", dijo Filmus, y agregó: "También tuvimos que solucionar cuestiones de base. En ese sentido hoy estamos construyendo 700 escuelas. Además, buscamos implementar planes especiales para los colegios más pobres y seguiremos trabajando con los docentes para atender problemas salariales, tras un aumento que llevó sus ingresos mínimos a 700 pesos".
En una segunda etapa, las nuevas medidas apuntan a fijar parámetros comunes para la educación en toda la Argentina. Así, mediante un acuerdo del Consejo Federal de Cultura y Educación, entre el Ministerio Nacional, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, se definieron los núcleos de aprendizaje prioritarios que conforman una base común para la enseñanza en todo el país.
La tercera etapa se orienta a proponer, a mediano plazo, una política de Estado que esté vinculada con un financiamiento educativo en crecimiento. "Cuando asumimos la gestión, el financiamiento educativo era el más bajo de toda la historia (3,6% del PBI). Hoy estamos en más del 4% y la idea es llegar al 6% en 2010. Esto significa un esfuerzo enorme, ya que el promedio de Europa es el 5,1%", apuntó el ministro.
"Hoy estamos en la etapa de elaboración final de financiamiento. Si sale la ley, no sólo vamos a poder ocuparnos de cuestiones que permitan equiparar y articular el sistema educativo y mejorar la calidad de la educación sino, además, podremos contar con el financiamiento necesario para avanzar en la transformación y el desarrollo de las reformas estructurales que nos permitan mejorar la calidad de la educación", señaló.
Desafíos para el 2010
Durante la reunión con el "Líderes", en la que también participaron su coordinador, Pablo Corradi, y los integrantes del Programa, Filmus explicó los principales desafíos que tiene su cartera para los próximos cinco años.
"Para el 2010 -dijo Filmus-, uno de nuestros objetivos es que el 50% de los chicos de entre 3 y 5 años estén en el nivel inicial. Además, queremos garantizar los 10 años de escolaridad obligatoria y avanzar en el desarrollo de la jornada completa, para que los chicos estén en la escuela el tiempo necesario para compensar la desigualdad de origen".
La idea es que todos los estudiantes estén en condiciones de terminar la escuela media, nivel al que hoy llega el 60% de los chicos. "Si mejoráramos la eficiencia, con una educación de calidad que no permita que los alumnos repitan, podríamos llegar a que el 80% de los chicos termine la escuela media, que es el nivel europeo", aseguró.
"También tenemos que mejorar las condiciones laborales y el salario de los docentes. Hoy sus principales incentivos están vinculados con la antigüedad y no con la capacitación, el desempeño o el trabajo. Eso hay que cambiarlo", afirmó.
Analfabetismo, idiomas e informática fueron otros de los elementos considerados fundamentales por Filmus y en los que el Gobierno planea concentrarse. "Hace décadas que no se implementa una campaña alfabetización, mientras hay 750 mil analfabetos en el país. Hoy estamos trabajando para hacer frente a ese problema. Cuando asumimos teníamos un libro cada tres chicos. Hoy sólo el Estado está comprando y distribuyendo más de seis millones de libros por año".
Asimismo, el ministro destacó que las escuelas técnicas también son motivos de preocupación y que en las próximas semanas el Senado podría aprobar una ley para reincorporar el título de técnico al sistema educativo.
"Hoy estamos creciendo y no tenemos nuevos técnicos porque la Ley Federal de Educación permite que sólo exista un polimodal con una orientación técnica. Mientras tanto, según el Indec, el 15% de los nuevos puestos de trabajo no fue cubierto por falta de calificación".
"Hoy, después del fuerte crecimiento que registramos en los últimos 3 años, tenemos el mismo producto bruto por habitante que en la década de 1970. La Argentina sigue creciendo sobre la base de un modelo que no incorpora el trabajo ni el crecimiento. La cuestión es cómo, sobre la base de las riquezas y de las materias primas que tiene el país, generamos las posibilidades para agregar valor con educación y capacitación", concluyó.