SINDROME DE MUNCHAUSEN
Violencia intrafamiliar
El autor explica que esta enfermedad "es un cuadro raro cuya complejidad ha dificultado su comprensión, tanto que aún no se conocen sus causas con precisión".
05/09/2004


El Síndrome de Munchausen por Poder es una compleja forma de maltrato infantil que fue bibliográficamente identificada por primera vez en 1977. Se trata de una enfermedad por la que la madre -rara vez el padre según los datos estadísticos- maltrata a su hijo simulando o causándole una enfermedad, por la vía de la exposición a estudios, medicación, agentes infecciosos, etc. Habitualmente se trata de niños que aún no adquirieron el lenguaje. En ocasiones provoca su muerte.

En este síndrome, aparece como indicador una enfermedad persistente o recurrente en el niño que no puede ser conceptualizada desde el saber médico. Una forma común consiste en provocar dudas diagnósticas al profesional. La no correspondencia de síntomas y signos con enfermedades conocidas pone en crisis los saberes disponibles comenzando a considerarse la presencia de una enfermedad excepcional por lo que responde recurriendo a ordenar una serie de exámenes clínicos de mayor o menor grado de invasión sobre el cuerpo del niño. Ellos van desde análisis de laboratorio hasta resonancias, sondas nasogástricas, endoscopías, etcétera.

Al analizar la dinámica inconsciente se coincide en que el goce en la madre está sostenido en provocar que terceros manipulen y dañen a su hijo basándose en la utilización de cuerpos conceptuales médicos. Obviamente, se trata tanto de una estructura psicológica como de un vínculo psicopatológico, entramado en el que aparece la subversión del rol materno, posición desde la que también se subvierte el rol médico. Llamativamente, es la propia madre quien vuelve insistentemente al lugar donde finalmente se devela el engaño: el hospital, centro de salud, etc.

En el Síndrome de Munchausen, mientras la preocupación crece en los profesionales intervinientes ésta no se incrementa en la progenitora quien se muestra muy colaboradora en el lugar de internación llegando a ser muy apreciada por el personal de enfermeras dado el cuidado que prodiga a su hijo. Es precisamente tal cuidado intensivo el que le da acceso al niño para hacer que los síntomas persistan. Normalmente se la considera una persona dedicada y dispuesta a un sacrificio inusual, lo que hace poco probable que el personal médico sospeche el diagnóstico real. Si bien la madre no acepta separarse de su hijo, cuando esto se logra los síntomas desaparecen.

La enfermedad suele ser simulada añadiendo sangre a la orina o las heces del niño, dejando de alimentarlo, simulando fiebres, administrando subrepticiamente eméticos o catárticos para simular. Un caso publicado es el siguiente: Pedro, niño de 18 meses, con supuestas hemorragias digestivas periódicas. Tres internaciones en 9 meses en 3 hospitales diferentes. Se le practica una cirugía exploratoria de abdomen, con resultados negativos. La madre no cesa en su preocupación e insiste en nuevos exámenes. Al médico le preocupa el estado general del niño: éste está desnutrido, deprimido y con escasa respuesta social. Al no poder constatar los síntomas relatados por la madre, le solicita a la madre del niño que comparte la habitación, que "vigile" el accionar de la madre de Pedro. Esta la descubre manchando los pañales de su hijo con la sangre de su ciclo menstrual, prueba que esgrime como evidencia del sangrado intestinal del niño. El médico siente incredulidad y odio hacia esta madre, arribando al diagnóstico: Síndrome de Munchausen.

Se trata de un cuadro raro cuya complejidad ha dificultado su comprensión, tanto que aún no se conocen sus causas con precisión. Tal condición, especialmente lo extraño de sus formas, constituye una nota que remite al grado de complejidad creciente en las relaciones sociales. Nuevas configuraciones comportamentales a las que se designa desde el paradigma de las ciencias médicas, identificándose signos y síntomas que conjugados obtienen consenso científico como para constituirse en nuevas patologías.

El Síndrome de Munchausen es una de las formas de violencia intrafamiliar. Sus complejos repliegues interiores revelan cuán compleja es la trama vincular de la que emergen lo que, entonces, ofrece una orientación acerca de la naturaleza de las políticas sociales que hoy se exigen, tanto para la prevención como para el tratamiento, aún cuando predomine la codificación médica de la problemática.

Autor: Osvaldo Agustín Marcón