El bloque de diputados provinciales del Partido Justicialista propuso incorporar cuatro nuevos conceptos al proyecto de ley que establece entre otras cuestiones una veda para la pesca del sábalo que recibió el pasado jueves, media sanción en Diputados, por unanimidad, y que ahora será tratado por la Cámara de Senadores. Entretanto proliferan nuevos proyectos de ley promoviendo la acuicultura como salida a las graves consecuencias sociales y económicas de la crisis pesquera fluvial.
Consultado sobre las propuestas para posibles modificaciones del proyecto de ley de veda, Norberto Oldani, investigador del Intec (Conicet-UNL) y responsable del Grupo de Impacto Ambiental en Recursos Pesqueros opinó que “el período de veda debería extenderse desde octubre, noviembre y diciembre, y dejar previsto otros 30 días para febrero. Desde mi punto de vista noviembre, diciembre y enero NO son los meses más importantes de reproducción de los peces, pero "casualmente" sí son los meses MENOS importantes para las exportaciones de pescado de río”.
Además, remarcó el científico, “si se hacen bien los deberes durante todo el año, las vedas no serían necesarias”. “Los problemas se van a terminar cuando los funcionarios hagan lo que tienen que hacer y eliminen las causas de la sobreexplotación”, enfatizó Oldani.
Por su parte el Dr. Claudio Baigún, investigador del Intech-Conicet manifestó que “la veda tal como está planteada no sirve para nada porque aparece como una medida incoherente dentro de un plan de gestión y manejo inexistente. Es parte de un manotazo de ahogado para paliar la crisis del sector pesquero que las propias autoridades no han sabido detener y que por el contrario han agravado al no hacer nada para evitar la pesca descontrolada de los frigoríficos”.
“Hace un año en la Cámara de Diputados dije que la pesca industrial era "un elefante en un bazar" y nadie se hizo demasiado eco. Es obvio y básico que una veda de 180 días no sirve para recuperar un recurso diezmado porque los peces tienen ciclos anuales”, recordó el Dr. Baigún.
Críticas a la acuicultura
En cuanto a recurrentes proyectos de normas legales que plantean a la piscicultura como alternativa ante la actual merma del recurso pesquero, Oldani precisó que “la pesca con restitución para contribuir a restablecer las condiciones de equilibrio de la pesquería está expresamente prohibida por la Ley de Pesca 12.212”
“Lo que es más preocupante es que esta práctica (la acuicultura) es considerada la segunda causa de pérdida de biodiversidad ictícola en el mundo”, destacó el reconocido experto.
Oldani remarcó también que “la piscicultura se ha intentado en distintos lugares del mundo durante años, por ejemplo en Brasil, sin poder aumentar la cantidad de peces en los ríos”.
“Existen fundamentos científicos para rechazar la acuicultura como alternativa para recuperar el recurso o para mejorar los ingresos de los diferentes sectores económicos y sociales empobrecidos por la depredación de las pesquerías”, advirtió el especialista.
“La piscicultura para repoblamiento es una medida más emotiva que efectiva en el caso del sábalo porque es insostenible en el largo plazo”, aseveró por su parte Baigún, al tiempo que argumentó que “se trata de una actividad que demanda muchos costos y aún más si se la pretende hacer intensiva, cosa que nadie explica como se cubrirá”.
“Nunca podrá igualarse la producción natural del río. Pretender reemplazar los sábalos que se llevan los frigoríficos mediante piscicultura es imposible por los costos de producción que demandaría. El Estado tampoco hará esto, al menos por mucho tiempo. Y no alcanza con la cría de sábalo en 10 hectáreas. Por otro lado lo veo como una actividad para pocos porque hay que tener tierras para la cría, dinero para comprar alimento etc. La única solución viable es recuperar la pesquería mediante medidas de manejo adecuadas”, aseguró finalmente el Dr. Baigún.