CAMPAÑA NACIONAL
Arsénico en el agua
Más de un millón de argentinos están expuestos a padecer una enfermedad crónica capaz de desencadenar diferentes tipos de cáncer por beber agua con elevados niveles de arsénico. Por ese motivo, la Sociedad Argentina de Dermatología informará a la población sobre la importancia de la prevención y el control del agua.
Agencia CyTA-Instituto Leloir
09/09/2007

Las históricas carencias en calidad sanitaria de San Cristóbal, cloacas y agua potable, han vuelto a ponerse en el tapete de la opinión pública. En todo el dpto. la calidad del agua es mala y muchos pobladores deben recurrir a tanques comunitarios para llevar agua a sus hogares.
Fuente: Archivo

El arsénico es un veneno citado de manera casi infinita en tramas de películas, novelas y obras de teatro donde hay un asesinato. Pero casi nada se habla de su presencia contaminante en el agua que se consume en ciudades y pueblos. Para remediar este silencio y para prevenir la principal enfermedad que causa este veneno, durante la semana del 10 al 14 de septiembre se realizará una campaña de difusión en todo el país.

La meta de esta iniciativa, organizada por la Sociedad Argentina de Dermatología, es prevenir la enfermedad causada por el arsénico en el agua, llamada “Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico” o HACRE. Los síntomas son lesiones en la piel, tumores malignos cutáneos y en oportunidades cáncer en órganos internos como el pulmón, estómago y vías urinarias, entre otros.

“El problema es que cuando el arsénico está instalado en el organismo, no se puede extraer. HACRE es una enfermedad crónica. Por eso enfatizamos en que hay que prevenir. Para evitar llegar a esta situación, hay que controlar y tratar el agua”, destaca a la Agencia CyTA el coordinador de la campaña, el Dr. Esteban Saraceno.

Control del agua

“El objetivo de esta campaña es informar y concientizar a la población sobre la presencia de arsénico en el agua de consumo; para ello hemos hecho posters que se verán en los Servicios de Dermatología de los hospitales de todo el país y además folletos donde figura cómo se produce la enfermedad. En ambos casos se observa el mapa de la Argentina donde están las provincias que tienen más contenido de arsénico”, agrega el Dr. Saraceno, quien es ex – Presidente de la Sociedad Argentina de Dermatología.

El logo de esta campaña es una copa con agua, porque la meta de los organizadores es mostrar que el control del agua es la llave para la erradicación de esta enfermedad. Y para lograrlo, se debe realizar un trabajo multidisciplinario. Por dicho motivo, la Sociedad Argentina de Dermatología está desarrollando la campaña con coordinadores médicos y asesores de otras especialidades, como hidrólogos, geólogos, bioquímicos y profesionales del CONICET. “Además, deberían participan los organismos nacionales encargados del Medio Ambiente y la Salud Pública, la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires (CIC), y otros expertos de universidades nacionales y privadas”, dice el Dr. Saraceno.

“Este es el segundo año que realizamos esta campaña, y todo surgió porque si bien en el ambiente dermatológico se conoce bien el Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico, la población aún no está informada adecuadamente”, agrega el experto.

Avance silencioso

El problema principal es que la presencia de arsénico en el agua pasa desapercibida si no se hacen los estudios correspondientes. Incluso, ni siquiera al hervir el agua se puede eliminar el tóxico. Según un estudio realizado en 2005, más de un millón de personas están expuestas a padecer Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico en la República Argentina.

“Los síntomas de esta enfermedad comienzan a aparecer después de varios años de ingestión continua de agua con alto contenido de arsénico. Las manifestaciones en la piel consisten en primera instancia en un aumento de la transpiración en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, que se ponen rojos y pican; luego se engrosa la piel de esos sitios y aparece una pigmentación oscura, especialmente en el tórax y el abdomen, salpicada por manchas blancas”, explica el Dr. Saraceno. Habitualmente estos pacientes provienen de zonas con alto contenido en arsénico en el agua.

Doce provincias del país, según el relevamiento difundido por la Sociedad Argentina de Dermatología, son las más afectadas. Ellas son: Chaco, Salta, Santiago del Estero, San Luis, San Juan, La Rioja y Santa Fe, Tucumán, Córdoba, la Pampa, Buenos Aires y Río Negro.

Allá por 1913

Los primeros casos de HACRE fueron descriptos en 1913 en Rosario por del Dr. Mario Goyenechea. En aquellos tiempos se la denominaba “Enfermedad de Bell Ville”, porque la mayoría de los pacientes provenían de esa ciudad cordobesa. Luego se detectaron casos en Santiago del Estero, en la ciudad de Monte Quemado y, cuando se comenzaron a investigar otras provincias, se halló que era un problema de alto alcance geográfico.

¿Por qué se produce la contaminación de las napas de agua con arsénico? “Las causas son en su mayoría naturales y se atribuyen a la presencia de cenizas volcánicas de la era terciaria que se depositaron en el suelo. Pero también está el impacto humano, causado por actividades como la minería, el uso de herbicidas y plaguicidas que contienen arsénico”, explica Saraceno.

La Organización Mundial de la Salud redujo en 1993 el contenido de arsénico permitido en el agua –que era de 50 microgramos por litro– a 10 microgramos por litro. Sin embargo, la Argentina siguió manteniendo el nivel “anterior” hasta el 7 de junio de 2007, cuando finalmente se decidió adaptarse a las cifras de la OMS.

Con todo, el experto indica que hacen falta más proyectos de investigación poder saber más del tema, y así prevenir mejor el problema del HACRE en el país. Sin embargo, ya hay medidas que se pueden implementar: el control del agua no puede esperar.

Para Informes sobre la campaña: Sociedad Argentina de Dermatología, Teléfonos: (011) 4815-4649 / 4814-4916 www.sad.org.ar // sad@sad.org.ar

Una copa de agua

En los folletos de la “2º Campaña de información y concientización sobre la presencia de arsénico en el agua de consumo” se puede ver una copa de agua que parece inofensiva. ¿Pero en realidad lo es? “La idea es advertir a la población sobre la gravedad de las enfermedades que está provocando el consumo de agua contaminada con arsénico en nuestro país”, son las primeras líneas del texto informativo. Y, además, dice: “El control del agua es clave para la erradicación del Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE).

Qué es el HACRE, cómo se manifiesta, cómo se diagnostica, la importancia de la prevención son algunas de las cuestiones clave que se buscarán responder a través de esta campaña. Además, los folletos y los pósters que se podrán ver en los hospitales de todo el país incluyen los mapas de las regiones más afectadas. Para que el problema no pase desapercibido.

Si bien hay zonas con agua contaminada con arsénico en todo el país, Santa Fé es una de las provincias más afectadas por Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE). “Esto fue corroborado por el Dr. Hermes Binner en una entrevista que un periodista de televisión le hizo en 2005, cuando afirmó que la mitad de la población de Santa Fé está afectada por esa enfermedad”, destaca a la Agencia CyTA el Dr. Saraceno, coordinador de la campaña de prevención de esta enfermedad.

“El periodista le preguntó al Dr. Binner cómo se daba cuenta si llegaba un paciente a su consultorio intoxicado con arsénico. Y él respondió: ‘Cuando le doy la mano, me doy cuenta que tiene ese problema`”, agrega Saraceno. Y destaca que esto se debe a que uno de los síntomas de esta enfermedad es el engrosamiento de la piel en las palmas de las manos y en las plantas de los pies.




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