DÍA MUNDIAL DEL CORAZÓN
Sectores de bajos recursos sufren más problemas cardíacos
El próximo 29 de septiembre es el Día Mundial del Corazón y FIC Argentina, organización sin fines de lucro que promueve políticas públicas y cambios sociales que garanticen la protección del derecho a la salud, alerta sobre la necesidad de revertir la tendencia de crecimiento de las enfermedades cardiovasculares y crónicas, priorizando a los sectores de menores ingresos económicos que, por sus condiciones de vida, son los más expuestos a los riesgos y tienen un menor acceso a los servicios sanitarios.
Redacción El Santafesino
25/09/2013


De acuerdo un estudio de investigadores argentinos publicado este año, se estima que para 2016 los porcentajes de tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes, obesidad e inactividad física seguirán en aumento en caso de mantenerse la tendencia actual. Como estos son los principales factores para contraer enfermedades cardiovasculares y crónicas, también se espera un aumento en la tendencia a desarrollarlas. En el caso de la hipertensión, ya es la principal causa de muerte en Argentina pues genera eventos cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. En nuestro país la hipertensión afecta a 1 de cada 3 personas y se presenta con casi con el doble de frecuencia en los grupos con ingresos económicos más bajos. Según datos de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2009 del Ministerio de Salud de la Nación, entre las personas que pertenecen a la franja de más bajos ingresos, el 41,9% son hipertensos, mientras que en el sector de ingresos más altos el porcentaje de hipertensos desciende al 27,4%.

La Fundación Interamericana del Corazón - Argentina (FIC Argentina) trabaja para contribuir a revertir esta situación. “Aspiramos a vivir en un país donde la salud sea entendida como un derecho humano y se generen políticas públicas para reducir las enfermedades crónicas, en particular, las cardiovasculares. Si bien sus causas como la obesidad, la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo, son frecuentes en toda la población, golpean más fuertemente a los más pobres, que son quienes tienen más barreras para acceder a una vida saludable. Es por ello que las políticas deben ser inclusivas, facilitando hábitos saludables y desincentivando los no saludables, en especial entre los sectores más vulnerables que son los más afectados”, señala Verónica Schoj, directora ejecutiva.

Las enfermedades cardiovasculares y crónicas y sus causas son completamente evitables con hábitos saludables; sin embargo, las decisiones individuales aunque son importantes no llegan a ser suficientes, solo puede lograrse un impacto significativo si se modifica el entorno social con medidas de promoción eficaces para toda la población que ayuden a las personas a no fumar ni exponerse al humo de tabaco ajeno, a acceder a una alimentación sana y a practicar actividad física. “Concientizar sobre la importancia de llevar un estilo de vida saludable es el primer paso para lograr cambios sociales. Contar con leyes y programas gubernamentales que lleguen a todos los sectores contribuye a reducir la desigualdad y a mejorar el desarrollo social. La salud es un derecho de todos”, resalta Mariela Alderete, vicedirectora de la fundación.

Desde que fue creada, en 2008, FIC Argentina impulsó leyes nacionales y provinciales de control de tabaco, por ejemplo para lograr ambientes 100% libres de humo; representó a Argentina en un proyecto internacional que monitorea el contenido de sal y grasas trans de los alimentos procesados; logró que recomendaciones suyas fueran incluidas en reportes oficiales de Organismos Internacionales de Derechos Humanos; y desarrolló numerosas investigaciones para generar datos sobre las enfermedades crónicas y sus causas, y evaluar el impacto de las políticas para prevenirlas; entre otras actividades. Además, trabaja en red con otras organizaciones y coaliciones que tienen como misión proteger la salud. Más información: www.ficargentina.org.